Châtelet, madame Du – (1706-1749)

Châtelet, madame Du — (1706-1749)

Émilie Le Tonnelier de Breteuil, marquesa Du Châtelet, nació en París a principios de este siglo que iban a llamar de las Luces, y acabó en sectarismo, en sangre y en tragedia. Era hija de Louis Nicolas Le Tonnelier, introductor de embajadores de Luis XIV. Habituada a relacionarse con la intelectualidad del momento en el salón de sus padres, además de una honesta instrucción en habilidades sociales (danza, teatro, clavicordio), adquiere una sólida formación literaria (latín, griego clásico, alemán, literatura), y se revela enseguida con grandes aptitudes para las matemáticas y las ciencias físicas, a las que llamaban entonces “filosofía natural”. A los 19 años, Émilie contrae nupcias con el marqués Florent Claude du Châtelet, ya con sus 30 años, que le dejará libertad para desarrollarse social e intelectualmente; y de esa unión nacerán varios hijos, con amantes episódicos antes y después de su matrimonio.

Escribió diversos tratados: Institutions de physique, 1740; Discours sur le bonheur, 1746… (el cual se inscribe en esa idea general traída por la nueva clase burguesa, que se va abriendo paso en el siglo, de que todos tenemos derecho a la felicidad, con Fontenelle: Discours sur le bonheur en 1724, o Lévesque de Pouilly: Théorie des sentiments agréables en 1747).

Algo viril de aspecto y ademanes (“grande y seca, sin caderas ni pecho”, -dirá la Du Deffand, probablemente algo celosa de ella), y poco relacionada con otras damas más cercanas a la Corte, se conoce la larga relación intelectual y sentimental de quince años que madame du Châtelet inicia en 1734 con Voltaire (¡para disgusto de François Victor Le Tonnelier de Breteuil, sus primo, ministro de la Guerra!), al que protege en su mansión campestre de Cirey en Champaña –cerca de la frontera lorena-, cuya vida estudiosa comparte y que la alienta a traducir las Principia Mathematica de Newton, antes de pasar ella a los brazos del poeta y enciclopedista Jean-François de Saint Lambert (1716-1803), amigo de Diderot y de Grimm. Saint-Lambert era diez años más joven, y había conocido a Emilie en la corte de Stanislas Lesczynski en Nancy, pero él acabará rindiéndose en 1752 a los escasos encantos físicos de aquella madame de Houdetot (1730-1813) de la que habla Rousseau, mujer de salón, espiritual y algo poetisa a sus horas.

Pero la amistad con Voltaire perdurará, y madame de Châtelet morirá de parto en Lunéville (ducado de Lorena) en 1749.

Su hijo, Louis-Marie Florent, duque du Châtelet (1727-1793), ingresará en la carrera diplomática, gracias al ministro Choiseul. Y obtendrá, por la intermediación de María-Antonieta, el regimiento de Gardes Françaises. Diputado por la Nobleza llegada la Revolución, se retiró con la disolución de la Asamblea Constituyente y será guillotinado en 1793.

APUNTE BIBLIOGRÁFICO

BADINTER, Élisabeth: Émilie, Émilie, l’ambition féminine au XVIIIe. Siècle; París, “Le Livre de poche”, 1984.
CRAVERI
, Benedetta: L’âge de la conversation; traducción del italiano: “La civittà della conversazione”) Gallimard, 2002.

HARTEMANN, Jean: La Folle Émilie, ou la malheureuse grossesse de madame Du Châtelet; AS. Hartemann, 1984
MAUZI, Robert (1927-2006): L’idée du bonheur au XVIIIe. siècle; A. Colin, 1960 y A. Michel, 1994.
“              “   : L’art de vivre d’une femme au XVIIIe. siècle, suivi du “Discours sur le bonheur”de madame Du Châtelet; Desjonquères, 2008.
MERCIER, Gilbert: Madame Voltaire; Paris, “Le Grand livre du mois”, 2001.

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