Staël-Holstein, baronesa de – (1766-1817)

Conocida por madame de Staël, nació en París el 22 de abril de 1766. Era hija del banquero Nécker, el ministro que había sido de Luis XVI y fue educada en la escuela de los filósofos (su primera obra será un elogio de Rousseau).


Su salón hasta 1792 fue frecuentado por Diderot, d’Alembert, Marmontel, el abate Galiani, Morellet…Pero, con las matanzas de septiembre de 1792, Germaine de Staël, al igual que muchos otros, hubo de tomar el camino del exilio, amenazada de muerte por la barbarie desatada, ella que, parisiense de nacimiento, había acogido con entusiasmo aquella revolución como el principio de un orden nuevo.

Vuelve en mayo de 1795.

Baronesa de Staël-Hosltein

Baronesa de Staël-Hosltein. Grabado de Langier, según Gérard. BNF

Y, cuando ya el joven Bonaparte gozaba de una cierta notoriedad en Francia, Germaine de Stäel, que aún no le conocía personalmente, le enviaba encendidas epístolas, dignas ya de su futura Corinne: ¡La naturaleza había destinado un alma como la suya a un héroe como él! En vano el destinatario se abstenía de responder. Cierto día, daba el ministro de Negocios Extranjeros un baile en honor del vencedor de Italia, y Germaine de Staël, que estaba allí, después de ofrecerle a Bonaparte un ramito de laurel, interpeló al de la paz de Campoformio, en medio de un gran círculo:

-General, ¿cuál es la mujer que más amaríais?
-La mía.
-Sin duda, pero ¿a cuál estimaríais más?
-A la que mejor se ocupe de su casa.
-Lo entiendo…, pero, en fin, ¿cuál sería la primera…?
-La que más hijos hiciera, madame.

Semejante interrogatorio rebasaba lo que el corso podía soportar; dio media vuelta y dejó a Germaine con la palabra en la boca y no poco desconcierto; siempre detestó Napoleón a las sabihondas y, en particular, a la Corinne ginebrina.

Germaine de Stäel tuvo una conocida y agitada relación sentimental con Benjamin Constant, al que, ya Bonaparte Primer Cónsul, apoyará para entrar en el Tribunado.

Pero las relaciones de Bonaparte con aquellos círculos intelectuales iniciaban ahora un complejo itinerario, hecho de escollos. En 1800 la hija de Nécker tenía 34 años y sentía, por el momento, interés y admiración por ese general, ¡tan romántico ya!, que, con las conquistas de la Revolución, había sabido traer orden y estabilidad. ¿Podría convertirse ella en la consejera del César? Bonaparte no tenía la intención de compartir el poder con nadie, y menos aún con “intelectuales” dispuestos a reabrir debates que los franceses rechazaban: “¡No puedo soportar a esa mujer!” –dijo de ella alguna vez-.

La baronesa acababa de publicar De la littérature, considérée dans ses rapports avec les institutions humaines, donde insistía en la importancia de la imaginación y los impulsos del corazón, y reclamaba una nueva literatura para la nueva sociedad

Iba a ser la tormentosa relación del nuevo régimen con la inteligencia, del orden con la libertad. Napoleón Bonaparte, que buscaba sólo turiferarios, acabará reconociéndolo: “¡Tengo a mi favor a escritores secundarios, los grandes autores están contra mí!”

Pronto los acontecimientos desmentirán sus esperanzas y, en nombre de las libertades y de la incompatibilidad de proyectos, Germaine Nécker de Staël irá deslizándose hacia una activa oposición al Primer Cónsul, en el que, ya Emperador, acabará viendo a un déspota. Será expulsada de Francia en 1803, y vivirá, incansable peregrina, entre su mansión de Coppet, Roma, Viena, Berlín o San Petersburgo, a la espera siempre de un regreso en gracia que no llegará.

Château de Coppet

Château de Coppet

Sus dos novelas: Delphine (1802) y Corinne ou l’Italie (1807) iban a ser la aplicación de la nueva estética y de cuanto ella propugnaba en literatura. Y enseñaba también que la nueva poesía debería mostrar el sufrimiento de ces âmes à la fois exaltées et mélancoliques, prisioneras de esa hermosa inconsecuencia, l’amour de la gloire et le dégoût de l’existence. Parecía la evocación de algunas páginas de la biografía napoleónica, pero Bonaparte y la baronesa no estaban hechos para entenderse, guía ella del cosmopolitismo europeo y de la nueva literatura (De l’Allemagne, 1810), contra el neoclasicismo oficial que imponía el régimen; autócrata él, representante de un nacionalismo crispado y militarista.

Germaine Necker, baronesa de Staël-Holstein, moría en París el 14 de julio de 1817.

APUNTE BIBLIOGRÁFICO

CAMBRONNE, Laurence de –: Madame de Staël, la femme qui faisait trembler Napoléon; Versalles, Feryane, 2015;

DECHÈNE, Abel: L’esprit français vu par madame de Staël dans son livre “De l’Allemagne”. L’esprit de conversation, le Drame, le Lyrisme. Instinct moraliste; instinct social. París, Études, 1917.

DIESBACH, Ghislain de –: Madame de Staël; París, Le Grand Livre du Mois, 1990.

GAUTIER, P.: Madame de Staël et Napoléon; 1903.

HAUSSONVILLE, conde Gabriel-Paul Othenin. d’– : Madame de Staël et l’Allemagne; Calmann-Lévy, 1928.

ESCARPIT, Robert: L’Angleterre dans l’oeuvre de madame de Staël; París, M. Didier, 1954.

WINOCK, Michel: Madame de Staël; París, Pluriel, 2012.

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