Quietismo

La doctrina del “puro amor”, más conocida por “quietismo” puede entenderse en dos sentidos distintos:

  • En sentido amplio es una idea común a la filosofía de la India, al neo-platonismo alejandrino y al misticismo cristiano que pretende elevar al hombre a la pura contemplación de Dios para hacerle capaz de amor puro, y que exige la neutralización de la voluntad personal y la quietud del alma.
  • Pero en el sentido estricto designa una doctrina y un método particular para “hacer oración”, objeto de acerbos debates en el siglo XVII. Método que excluye todo pensamiento distinto que no sea Dios, y toda preocupación personal.

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Jansenismo, El

Fue una doctrina cristiana, emanada del pensamiento del teólogo neerlandés Jansenius (1585-1638). Fenómeno que, de aparente naturaleza estrictamente religiosa (visión pesimista del mundo, considerado como algo absurdo; miseria del hombre sin Dios; rechazo de cualquier optimismo racionalista), pronto iba a adquirir tintes políticos.

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Richelieu, cardenal de – (1585-1642)

Armand Jean du Plessis de Richelieu, que llegará a cardenal-duque de Richelieu, nació en París en septiembre de 1585. Destinado inicialmente a la milicia, abrazará el estado eclesiástico, tras la renuncia de su hermano y a fin de conservar para la familia el obispado de Luçon, al que accederá en 1607. Allí administrará con celo y eficacia su diócesis, hasta 1624, y alentará misiones católicas en esta región fuertemente influenciada por el calvinismo.

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Luis XIII – (1601-1643)

Luis XIII, nacido en Fontainebleau en 1601, sólo tenía nueve años cuando su padre Enrique IV caía asesinado aquel 14 de mayo de 1610; y María de Médicis, con 37 años entonces y madre de otros cuatro hijos, asumió la Regencia. Pero la florentina, no sobrada de luces y capacidad política, se convirtió pronto en juguete de su entorno, y en particular de aquellos compatriotas italianos que la habían seguido a Francia con ocasión de su matrimonio, diez años antes: la poco agraciada Leonora Galigai, dotada de la inteligencia de la que su señora carecía y sobre la que ejercía ya poderosa influencia, y su marido el aventurero florentino Concini (1569-1617).

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Fronda, La – (1648-1653)

Durante mucho tiempo apartada del poder por su esposo Luis XIII y por Richelieu, la española Ana de Austria estaba deseosa de desempeñar un papel político. Mandó anular por el Parlamento el testamento del difunto rey, a fin de no tener que soportar la tutela del Consejo de Regencia en cuyo seno figuraba el influyente Mazarino; pero terminó confiándole las riendas del gobierno a este personaje de origen italiano, que había entrado al servicio del rey de Francia después de haber servido al papa, y del que Richelieu había hecho uno de sus principales consejeros, hasta recomendárselo al rey en su lecho de muerte.

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