Collège de France

          Collège de France – Es una institución de enseñanza e investigación situada en París en la rue des Écoles (place Marcelin Berthelot), no lejos de la Sorbona, cuya fundación se remonta al reinado de Francisco I.

Fue en 1529 cuando, al dedicar al rey sus Comentarii linguae grecae (“Comentarios sobre la lengua griega”), el humanista filólogo y erudito Guillaume Budé (1467-1540), a la sazón bibliotecario real, quiso solicitar la creación de un temple des bonnes études, en el que serían enseñadas las lenguas clásicas y antiguas. Suscitadas por el desarrollo de la filología, instituciones similares (como el Colegio de Jóvenes Griegos de León X en Roma, la Universidad Cisneriana de Alcalá en España, o el más reciente Collegium Trilingue de Lovaina –hebreo, griego y latín-),  habían ido apareciendo en los países vecinos.

Accediendo, pues, al requerimiento de Budé, Francisco I nombra varios “lectores reales” en 1530 (de griego y de hebreo), después de que Erasmo hubo declinado la oferta. Nacido sin una particular brillantez, el futuro Colegio de Francia no disponía entonces de lugar asignado. Pero fue percibido inmediatamente como una victoria del espíritu del Renacimiento y de la Reforma, y objeto del anatema de la Universidad oficial: los lectores reales se vieron acusados ante el Parlamento de herejía por la facultad de Teología (Sorbona), anclada ella en sus tradiciones caducas y muy celosa de sus prerrogativas. Sólo el enérgico compromiso personal del rey en apoyo de la nueva institución, impedirá que aquel pleito llegue a término.

Collège de France

Collège de France

En 1534, después de la creación de una cátedra de elocuencia latina, el grupo de lectores reales adopta el nombre de Collège des Trois Langues. En 1545 fueron aumentadas a siete, y el número de cátedras no cesó de crecer bajo el reinado de los sucesores del rey fundador, con nuevas disciplinas ahora en ciencias, medicina, literatura, derecho francés…, queriendo responder a lo que ya su divisa prometía orgullosamente Docet omnia.

Hasta entonces, venía impartiéndose la enseñanza en los colegios de Tréguier, de Cambrai o de los Trois-Évêques (locales de la Universidad de París), pero va a ser en 1610, bajo la regencia de Maria de Medicis, y siguiendo decisiones ya tomadas bajo el reinado de su marido Enrique IV, cuando la institución quede definitivamente establecida en su actual emplazamiento, momento en el que adopta el nombre de Collège royal.  Los edificios serán readaptados y transformados en los años setenta del siglo XVIII por Jean-François Chalgrin (1739-1811), incrementados bajo Luis-Felipe en el s. XIX, y de nuevo ampliados desde 1930 hasta nuestros días. Hoy el Collège cuenta con otros dos edificios en el Barrio latino

El nombre del establecimiento seguirá cambiando, a capricho de los diferentes regímenes (“Collège national” bajo la Revolución, “Collége impérial” con Napoleón I), y sólo va a adquirir su nombre definitivo con la Restauración (salvo el período del Segundo Imperio). No obstante sus diversas apelaciones, la enseñanza nunca se interrumpió y el establecimiento fue acogiendo a prestigiosos y eminentes profesores en las diferentes ramas del saber.

En 1852 la institución fue adscrita al ministerio de Instrucción Pública, aun permaneciendo autónoma de la Universidad en su funcionamiento; y su campo de actividad se extiende entonces mucho más allá de las humanidades tradicionales, para englobar ahora las disciplinas científicas más variadas (historia, sociología, etnología, geografía, lingüística, física, matemáticas, artes…).

Abierto hoy a quien desee seguir sus cursos gratuitos, la enseñanza, que se pretende universal, no es sancionada por ningún examen, ni se obtiene titulación alguna. Y el profesorado, que no ostenta necesariamente condición universitaria y elige él mismo el programa que pretende desarrollar, es nombrado por el Presidente de la República, a propuesta de los miembros del Instituto y del cuerpo profesoral del Colegio.

Las cátedras son actualmente una cincuentena (cuya denominación puede variar en función de la evolución y las nuevas vías de la ciencia y la investigación), divididas en campos de disciplina (Ciencias físicas, Ciencias naturales, Ciencias filosóficas y sociología, Ciencias históricas, filológicas y arqueológicas) y cinco grandes departamentos (matemáticas y ciencias numéricas, física y química, ciencias de lo vivo, ciencias humanas, historia y literatura ). Y entre ellas, una cátedra europea, fundada en 1989 y otra internacional, creada en 1992. Una minoría de dichas cátedras, son de renovacion anual.

A las diversas unidades de enseñanza se hallan también adscritos laboratorios de investigación, todo presidido por el gran principio de la interdisciplinaridad.

Entre las personalidades que impartieron su saber en el Collège de France se cuentan el propio Budé, el matemático y filósofo Ramus (1515-1572), el humanista y helenista Adrien Turnèbe (1512-1565), Pierre Gassendi (1592-1655) que enseñó las matemáticas, el naturalista Daubenton (1716-1800), el médico Corvisart (1755-1821), el historiador Daunou (1761-1840), el palentólogo Cuvier (1769-1832), el físico Ampère (1775-1836), el egiptólogo Champollion (1790-1832), el historiador Michelet (1798-1874), el médico Claude Bernard en 1855 (1813-1878), el pensador y escritor Renan (1823-1892), el filósofo Bergson, premio Nobel (1859-1941), el poeta Paul Valéry (1871-1945); y, más cercanos a nuestro tiempo, Frédéric Joliot-Curie, premio Nobel con su esposa (1900-1958), el historiador Fernand Braudel en 1949 (1902-1985), el sociólogo Raymond Aron (1905-1983), el filósofo Merleau-Ponti (1908-1961), el bioquímico Jacques Monod, premio Nobel (1910-1976), el semiólogo Roland Barthes (1915-1980), el etnólogo Claude Lévy Strauss en 1959 (1908-2009),

Además de ostentar una cátedra llamada d’accueil en el seno del Colegio de Bélgica, desde 2009, el Collège de France se ha asociado recientemente a otras instituciones de investigación y enseñanza superior, para crear la Fundación de Cooperación Científica Paris Sciences et Lettres (PSL),, en julio de 2010, al lado de prestigiosos establecimientos como el Institut Curie, l’Observatoire de Paris, el Centre National de la Recheche Scientifique (CNRS), entre otros, en la perspectiva de un gran campus de Universidad Internacional de Investigación en el “Quartier Latin”.

Algunas de sus particularidades son que los profesores pueden impartir, en determinados casos, algunas de sus conferencias en el extranjero; y que, hoy día, parte de ese saber es accesible a través de la página web del Colegio, y comercializado en audio y/o video.

APUNTE BIBLIOGRÁFICO

GADY, Alexandre: “Du Collège royal au Collège de France”; en Universités et Grandes Écoles à Paris: les palais de la science (bajo la dirección de HOTTIN, Christian); Paris, Action artistique de la Ville de Paris, 1999.

LEFRANC, Abel: Histoire du Collège de France, depuis ses origines jusqu’à la fin du Premier Empire; Ginebra, Slatkine Reprints, 1970.

Le Collège de France: son histoire, son enseignement, son avenir; Vis-àvis éd., 1998.

Les origines du Collège de France (1510-1560); Coloquio internacional; París, 14-15 dic. 1995, organizado por el Collège de France bajo la dirección  de Marc FUMAROLI; Paris, Collège de France, 1998.

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