Lumière (frères –). Los hermanos Lumière

Eran hijos de Claude Antoine Lumière (1840-1911), antiguo pintor de brocha gorda y luego industrial del Franco Condado, especializado en la química fotográfica y en la fabricación de placas, y de la parisiense Jeanne Joséphine Costille, un año menor que él,  unidos en París en octubre de 1861. Y ya casados, el nuevo matrimonio partió a instalarse en la tierra del marido, donde nacerán sus primeros hijos.

Auguste Marie Louis Nicolas Lumière nacía, pues, en Besançon, el 19 de octubre de 1862 y su hermano Louis Jean Lumière en la misma ciudad, el 5 de octubre de 1864. Luego vendrá Odette Lumière. Era antes de que su padre, ante la incertidumbre abierta por la inminencia de la guerra franco-prusiana, decidiera trasladar a Lyon su actividad, donde nacerán los otros tres hermanos de la familia: Juliette (1873), Francine/France (1882) y Édouard Lumière (1884).

Pero los hermanos mayores, Auguste y Louis Lumière, asumirán, ya a partir de 1881, una parte importante en la gestión de la empresa familiar, instalada en una nave de la lyonesa rue Saint Victor.

Ambos casarán, en 1893, con dos hermanas: primero Louis Lumière, con Rose Winckler (nacida en 1868), en febrero de 1893; y luego Auguste con Marguerite (doce años más joven que su esposo), en julio siguiente. Las dos serán pianistas de talento, y pertenecían a la importante familia de cerveceros Winckler, también desplazados desde el cercano Jura, cuyos hijos Jules y Charles, casarán a su vez con dos hermanas Lumière, Juliette y France.

Auguste va a colaborar con su hermano, sobre todo en los primeros tiempos, pero pronto su interés se orientará hacia la química y la investigación médica, hasta llegar a ser un conocido fisiólogo y biólogo, a partir de su centro de investigación en Lyon, los laboratorios y clínica Lumière, que contaba con la colaboración de médicos de prestigio. Estudiará el cáncer, el asma, el tétanos, el reumatismo, la tuberculosis y la anafilaxia (reacción alérgica grave a algunas sustancias), y favoreció el empleo de sales de magnesio en terapéutica (Acad. Ciencias, 1919). Su producción en libros y sobre todo, en artículos es abundante, pero su voz apenas fue tenida en cuenta, dada su formación semiautodidacta y su carácter de advenedizo, aun cuando la Academia de Ciencias acabará acogiéndole, y la de Medicina considerándole como uno de sus miembros.

Su hermano Louis Lumière, de formación prácticamente autodidacta igualmente, no tenía aún 20 años, cuando ya ponía a punto un nuevo tipo de placa de gelatinobromuro, cuyo éxito iba a asegurar, en adelante, el frágil futuro financiero de la empresa familiar. Todo el resto de su vida se consagrará a trabajos de investigación sobre fotografía y cinematografía.

Se considera a ambos autores de trabajos que van a ir permitiendo mejorar la fotografía y, sobre todo, los inventores del “cinematógrafo” en 1894, que pusieron a punto en la fábrica de Louis en Lyon-Monplaisir

Se trataba de un aparato que permitía a la vez la toma de imágenes, la tirada de copias y la proyección de peliculas. Pero Auguste -aun con su ayuda y participación-, admitirá siempre que la parte más importante de dicho hallazgo le correspondía al hermano menor. De hecho, no se trataba tanto de una “invención” cuanto de una genial intuición que venía a permitir integrar y rebasar los precedentes trabajos de Étienne Jules Marey (1830-1904), Georges Demenÿ (1850-1917) y el rudimentario kinetoscopio del americano Thomas Edison (1847-1931), patentado allí en 1891. Con la puesta a punto de un aparato capaz de registrar, revelar los negativos y proyectar las películas, Louis Lumière venía a sintetizar los resultados de sus predecesores, permitiendo así la explotación industrial del nuevo procedimiento.

Después de haber patentado el invento en febrero de 1895, el “cinematógrafo” fue presentado en marzo, en la rue de Rennes de París, en el transcurso de una reunión de la Société pour l’encouragement de l’industrie nationale; y luego, a partir de junio, en diversos encuentros científicos, como aquel Congreso de sociedades fotográficas del 10 de ese mes, con cuya ocasión los Lumière habían impresionado el día anterior el Débarquement des congressistes à Neuville-sur-Saône, de 43 segundos de duración aproximadamente.

La primera exhibición pública de pago (un franco por espectador) tuvo lugar en París el 28 de diciembre de aquel 1895, en el Salon indien, planta subsuelo del Grand Café, en el boulevard des Capucines (hoy hotel Scribe), con la proyección de pequeñas cintas tomadas de lo cotidiano: La sortie de l’usine Lumière à Lyon (38 segundos, constituida así en la primera película de la historia del cine), además de otras nueve cortas cintas de apenas un minuto, entre las que ser hallaban Le Jardinier o le Petit espiègle, (38 segundos), hoy más conocida como L’arroseur arrosé (el regador regado); La pêche aux poissons rouges (la curiosidad maravillada de un bebé ante una pecera), Les Forgerons (trabajando en la fragua), La Voltige (o las dificultades para montar a caballo), La Mer (baños en el mar)… La sesión tuvo una duración de apenas media hora.

En el programa anunciador se les explicaba a los asistentes que el aparato, “inventado por los Señores Auguste y Louis Lumière”, permitía recoger, “por series de pruebas instantáneas, todos los movimientos que, durante un tiempo dado, han tenido lugar ante el objetivo”, y reproducir a continuación dichos movimientos “proyectando sus imágenes sobre una pantalla, a tamaño real y ante una sala entera”.

L’arrivée d’un train en gare de la Ciotat , Marsella (50 segundos), también de 1895, fue presentada a principios de 1896, con enorme éxito: la locomotora que parecía venir contra los espectadores en una trayectoria diagonal, y el vapor que, durante unos momentos, envuelve parte del campo visual, erigían a Louis Lumière, probablemente, en el padre del cine realista francés.

A partir de aquella sesión pública del bd. des Capucines y las que siguieron, el cinematógrafo de Louis Lumière iba a conocer un enorme éxito en Francia, en Londres, en Nueva York, en España (donde las primeras proyecciones abiertas tuvieron lugar a partir de mayo de 1896)…, muy superior a experiencias similares que empezaban a hacerse también en Norteamérica con otro tipo de proyectores.

A pesar de las ofertas, la sociedad Lumière resuelve no vender el aparato y asumir ella misma la explotación. Después de haber rodado algunas otras breves películas, Louis Lumière decide formar a operadores que envia a recorrer el mundo para que muestren y vendan el aparato y para que rueden secuencias de todo tipo (ceremonias oficiales, paisajes, carnavales) con las que constituir un amplio catálogo Y así nacen los reportajes y el embrión de los noticieros.

Desde 1896 a 1898, la sociedad Lumière va a producir cerca de mil películas, si bien, después de esa fecha, y debido a la creciente competencia americana, decide desvincularse de la producción, y Louis, ayudado por su hermano, va a consagrarse exclusivamente a la investigación, perfeccionando la pantalla gigante, presentando una patente para el cine estereoscópico (1900) y poniendo a punto, en 1903, el primer procedimiento comercial de fotografía en color, con la placa autocroma, que empieza a comercializarse a partir de 1907.

            Y en abril de 1911 moría en París Antoine Lumière, el patriarca que, desde sus modestos orígenes de pintor de brocha gorda habia sabido labrarse una muy holgada fortuna y construir en torno a sí una familia unida y plena de talento. Condecorado desde 1894 con la medalla de chevalier, y luego en 1906, con la de Officier de la Légion d’honneur, será enterrado, días después, en el cementerio de La Guillotière en Lyon. Su esposa y madre de los Lumière, morirá en Lyon en 1915, y será inhumada al lado de su marido.

Louis se interesó igualmente por la fotografía en relieve (fotoestereosíntesis), que presentaba a la Academia de Ciencias en 1920, donde había ingresado el año anterior; y puso a punto, para el cine en relieve, el método de los anaglifos (proyección de dos colores complementarios –rojo/azul, rojo/verde o azul/ámbar-, para obtener la impresión tridimensional), que comunica a la Academia de Ciencias en 1935, y cuyo estreno tuvo lugar al año siguiente.

Apasionado investigador, Louis Lumière dejará a otros la explotación comercial de su  gran invento y el cuidado de sus posibilidades de desarrollo estético; porque, más allá de haber inventado un aparato, Louis había creado una de las artes mayores del siglo XX. Chevalier desde 1900 y Officier de la Légion d’honneur en 1912, miembro de la Academia de Ciencias desde 1919, morirá en su residencia Corniche de Bandol, cerca de Tolón, el 6 de junio de 1948.

Y Auguste Lumière, chevalier de la Légion d’honneur desde 1897 y miembro también de la Academia de Ciencias desde 1928, morirá en Lyon el 10 de abril de 1954; será enterrado en el cementerio de La Guillotière.

Y en esa ciudad de Lyon se puede visitar hoy el museo del Institut Lumière, que  se aloja en el corazón del barrio Monplaisir, en el conocido Château Lumière, construido por el abuelo Antoine, en la calle llamada hoy rue du Premier film.

APUNTE BIBLIOGRÁFICO

AUBERT, Michelle: La production cinématographique des frères Lumière (bajo la dirección científica de –); Paris, “Bibliothèque du film-Bifi; ed. Mémoire du cinéma”, 1996. (recurso elecgtrónico).
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FOIRET, Jacques et Brochart, Philippe: Les frères Lumière et le cinéma; Nathan, “Le Monde en poche”, 1992.
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RITTAUD-HUTINET, Jacques: Les frères Lumière, l’invention du cinéma; Flammarion, 1995.
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VERMÈS, Anne: Entreprendre comme les frère Lumière: Comment innover et saper la concurrence;  Paris, Eyrolles, 2013.

En español:

GUTIÈRREZ GUTIÈRREZ, Carmen: La magia del cine: los inventos de los hermanos Lumière; Everest , col. “Fácil de leer”, 2012.
SALESAS, Florenci: Los hermanos Lumière, una vida de película; (para niños), El Rompecabezas, 2016.

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