Gregorio de Tours, San – (538/39-594)

            De noble estirpe galorromana, tanto por parte paterna como materna, y con diversos prelados en la línea materna (familias de aristocracia senatorial, tempranamente convertidas al cristianismo e integradas en el nuevo orden franco), Georgius Florentius, a los que él añadirá posteriormente el Gregorius de su línea materna, nacía en la civitas de los Arvernes (en Auvernia, uno de los últimos baluartes de la resistencia galorromana), hoy Clermont-Ferrand, hacia el año 538.

Muerto su padre siendo él niño, fue educado por su madre en Provenza, luego por su tío el obispo Gallus hasta la muerte de éste en 551 y por su sucesor Avitus en su ciudad natal. Finalmente, termina su formación en Lyon, bajo la autoridad de su tío Nizier, a partir del 563.

Hacia los 25 ó 26 años es ordenado diácono y reside en la basílica de Saint-Julien en Brioude (Auvernia), donde permanecerá algún tiempo.

            Considerando la ilustración de su familia y apreciando sus méritos personales, en el 573 es nombrado obispo de Tours, gracias al apoyo del rey Sigiberto I de Austrasia (a quien pertenecían Turena y Auvernia) y a su esposa la reina toledana Brunehault/Brunegilda. Se trataba de una de las sedes más importantes, después de que en 397, San Martín, evangelizador de las Galias, fuera enterrado aquí; y venía a ocupar la cátedra que acababa de dejar por fallecimiento su primo materno Euphronius.

Gregorio de Tours

Gregorio de Tours

Desde su sede y la caridad y abnegación hacia sus feligreses, defenderá las prerrogativas de la Iglesia en medio de las epidemias que devastaron su diocesis y de los disturbios y querellas que empezaron a surgir entre sus hijos, a la muerte de Clotario I (neustrianos contra austrasianos, disputándose la ciudad de Tours).

Por considerarle sospechoso de haber asesinado a su esposa Galswinthe/Galsuinda, Gregorio tuvo el coraje de enfrentarse a Chilperico I que ocupaba la ciudad de Tours entre 575 y 584, y luego a su tercera esposa Frédégonde/Fredegunda (probable inductora del asesinato del obispo de Ruán Prétextat/Pretextato en 586). Y negocia el tratado de Andelot (en Haute Marne, NE. de Chaumont), de 28 de noviembre de 587, entre el joven Childeberto II, del que era consejero (representado por su madre Brunegilda), y su tío el rey de Burgundia Gontran (ca. 528-[561-592]): porque los coetáneos que lo vivieron pensaban que de allí podría salir una solución pacífica a la guerra que enfrentaba a la austrasiana Brunehaut con la neustriana Frédégonde. Gontran morirá unos años después y los acontecimientos demostrarán lo contrario.

            Gregorio es el único autor notable de su tiempo, aunque escribe ya en un latín tosco y corrompido, más cercano al habla popular que a la lengua clásica, de lo que él a veces pide disculpas; y cita a Plinio el Joven, a Virgilio y a Salustio. En sus escritos, argumenta contra los judíos, y, apostando por el trinitarismo contra los unitaristas, sostiene que Dios es una esencia/substancia en tres hypóstasis: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Escribió diversos tratados hagiográficos y libros de milagros, de credulidad simple, escaso rigor y de menor importancia, (salvo en lo que puedan contener de historia de las costumbres); y -aunque algunos han puesto en duda que sea exclusivamente de su mano-, una extensa historia de los francos (“Historia francorum”), que, en buena parte, es una Historia eclesiástica de los francos, en diez libros, obra que -si bien siempre en la perspectiva del bien de la Iglesia de Occidente y de la moral cristiana-, le erige en el principal cronista de los merovingios y le ha hecho considerar como el padre de la historia de Francia:

  • El libro I supone un resumen de la historia universal y de la historia de la Iglesia hasta finales del  siglo IV (muerte de San Martín).
  • El libro II expone la historia de la Galia y de los francos, hasta la muerte de Clodoveo (511).
  • Los libros III y IV abarcan hasta la muerte de Sigiberto (575).
  • Los libros V y VI, exponen los diez años durante los cuales Chilperico ocupaba Tours.
  • Los libros VII, VIII, IX y X narran los acontecimientos referidos a los años 584 → 594.

            Obispo modélico, en tiempos de guerras civiles y de barbarie, de una grande y sincera piedad, y valiente y enérgico siempre para defender sus ideas, Gregorio morirá en Tours -se cree-, el 17 de noviembre del año 594, después de una prodigiosa actividad y de casi media vida en incesantes viajes de visitas a reyes o a concilios, que no le restaron tiempo para su gran obra de cronista e historiador; y se le venerará como santo en Tours y en Clermont.

APUNTE BIBLIOGRÁFICO

LELONG, Charles: Grégoire de Tours: sa vie et son oeuvre; Chambray, CLD, 1995.
LOT, Ferdinand: Naissance de la France. 1 – Les Temps mérovingiens. J. Tallandier, 1976.
PIÉTRI, Luce: La ville de Tours du IVe siècle au VIe siècle; Col. “École française de Rome”, 1983.
SCHMIDT, Joël: Grégoire de Tours, historien des francs; Ed. du Rocher, Monaco/Paris,1998.
VERDON, Jean: Grégoire de Tours, le père de l’histoire de France; Le Coteau, Horvath, 1989.
WERNER, Karl Ferdinand (bajo la dirección de Jean FAVIER): Histoire de France, t. I, les origines: avant l’an mil; Librairie générale française, “Références”, 1992.

Deja un comentario