Grouchy, Emmanuel, marqués de – (1766-1847)

             El que luego será relevante general y mariscal, conde del Imperio, par de Francia bajo Luis-Felipe y controvertida figura histórica, nacía en la mansión señorial (château) de Villette (Condécourt), 40 km al NO de París, el 23 de octubre de 1766. Después de Sophie, la primogénita (1764), un día marquesa de Condorcet, Emmanuel era el segundo hijo de François Jacques, primer marqués de Grouchy y de Gilberte Fréteau de Pény. Luego vendrán Charlotte Félicie (1768) y Henri François de Grouchy.

             Emmanuel venía al mundo en el seno de una antigua familia de origen normando, que no había desdeñado aquel prestigio cultural y la holgura económica que solía aportar la noblesse de robe, a la que se accedía principalmente por la magistratura.

             Tras haber ingresado a los 13 años en el real cuerpo de artillería de Estrasburgo, era viceteniente en 1781, pero quiso pasar al cuerpo de caballería al año siguiente, en el que llegaba a capitán, tiempo después, en el régiment royal étranger de Cavalerie.

             No tenía aún veinte años, en mayo de 1785, cuando se desposaba con Cécile Le Doulcet de Pontécoulant (1767-1827), de cuyo matrimonio nacerán Henriette Ernestine de Grouchy en 1787, Alphonse de Grouchy (futuro general) en 1789, y Victor de Grouchy (futuro general), en 1796.

Emmanuel de Grouchy (1766-1847)

Emmanuel de Grouchy (1766-1847)

             Francmasón en 1787 y con figuras en su familia como el consejero Fréteau, su tío materno, el presidente Dupaty, cuñado de su madre y, particularmente, el marqués de Condorcet (amigo de Voltaire y de Turgot), casado con su hermana Sophie desde hacía tres años, todo predisponía a Emmanuel a abrazar con simpatía las promesas de la Revolución cuando ésta llegó. Oficial de Guardias reales entonces se adhiere a ella con entusiasmo y dimite del puesto y grado que ostentaba, para volver al ejército con el grado de coronel.

             En 1792 era nombrado maréchal de camp, para verse un tiempo después -entre muchas suspicacias por su ascendencia noble- general de división. Pero se vió, finalmente,  apartado del ejército en 1793, año en que pierde a su madre, en la vorágine del Gran Terror.

             Cayó Robespierre, llegó luego el Directorio y Emmanuel de Grouchy retomó el servicio militar contra los vandeanos con Hoche, y luego en Italia con Joubert, llegando a comandar el Piamonte.

             Con el golpe de Estado del 18 Brumario (9 de noviembre de 1799), Grouchy se mostró, por un momento, disconforme con la instalación del Consulado. Es empleado, no obstante, por Bonaparte y manda por interim el ejército de los Grisones en noviembre de 1800. Luego pasa al ejército del Rin y tuvo ocasión de señalarse en Hohenlinden (Baviera), el 3 de diciembre de aquel 1800, victoria del general Moreau que permitirá la paz de Luneville (febrero de 1801).

             Liberado en Alemania, Grouchy recibe orden de unirse a Murat en Italia, en el seno del ejército de observación (julio de 1801). Y es nombrado inspector general de la caballería (septiembre de 1801).

             En 1803, manda la caballería del campo de Bayona y de Brest, bajo Augereau.

             Y, a pesar de ciertas suspicacias de Napoleón hacia él, por sus buenas relaciones con Moreau (¡su gran rival, siempre, desde los tiempos del Directorio!), el general Grouchy era nombrado miembro de la Legión de honor, en noviembre de 1803, y grand officier en junio de 1804 (25 pradial, año XII)

             Y se le ve ahora en Holanda, al frente de la 2ª división bajo Marmont,  y luego al mando de la 2ª división de dragones de la gran reserva de caballería, con ocasión de la campaña de Prusia y de Polonia que se inicia en 1806. Y así, participará, con gran honra para su prestigio militar, en las grandes campañas napoleónicas.

             Era el apogeo del Imperio con el encuentro de Tilsit, en junio de 1807, inmediatamente después de la victoria de Friedland, entre Napoleón y el zar Alejandro I. Y Grouchy se ve condecorado con el Gran Águila de la Légion de honor.

             En noviembre de 1807, Grouchy es puesto al mando del cuerpo de observación de la costa atlántica, bajo Moncey.

             Su padre moría en 1808. Y ese año, era nombrado gobernador de Madrid, participando con Murat en la represión del alzamiento de mayo contra los franceses. Pocos meses después, era condecorado conde del Imperio.

             Después de una corta estancia en Francia, en abril de 1809 aparece al mando de la 1ª división de dragones del ejército de Italia bajo Eugenio de Beauharnais, el hijo de Josefina.

             Y en julio sustituye a Marmont en tanto que coronel general de los cazadores montados; así participa con brillantez personal en la batalla de Wagram (NE de Viena), los días 5 y 6 de julio de 1809. Con la distinción de comendador de la orden de la Corona de Hierro (del Reino de Italia, del que Napoleón era titular), y el grado de coronel general de Cazadores montados de la Guardia, Grouchy se convertía en un notable dignatario del Imperio.

             Llegó la campaña de Rusia, y en la batalla de Borodino (o de la Moskowa) -septiembre de 1812-, Grouchy aparece al frente del 3er cuerpo de reserva de la caballería de la “Grande Armée”, y luego del que llamaron “escadron sacré”, en el momento de la trágica retirada.

             Consecuencia de ciertas desavenencias con Napoleón, derivadas de su pretensión denegada de ser incorporado al arma de artillería, Grouchy se retira a sus tierras en 1813, con cierto resentimiento.

             La situación se ha venido degradando entretanto, y los Aliados europeos acaban invadiendo Francia. Con la patria en peligro, Grouchy solicita entonces su reincorporación y vuelve a asumir el mando supremo de la Caballería. Hubo algunos éxitos, y él resultó gravemente herido en Troyes, pero la situación era ya política y militarmente irreversible.

             Cayó el Imperio en 1814, el Emperador al que había servido era exiliado a la isla de Elba, y Emmanuel de Grouchy aceptó el nuevo régimen de los Borbones y el cargo de “inspecteur général de la cavalerie” que quiso dársele, junto con la Cruz de comendador de San Luis.

             Pero Napoleón regresaba en marzo de 1815, para estupefacción de todos y grave desconcierto de quienes le habían servido. Y fue su carrera hacia París (el “Vuelo del Águila”), y su rápida reinstalación en las Tullerías.

             Grouchy (al igual que algunos otros altos oficiales como Ney), no lo dudó, y mostró fidelidad a Napoleón en el momento de los Cien Días. Tras unas rápìdas disposiciones militares en Saboya y el Piamonte, en los Alpes y el Midi, donde captura al duque de Angulema (lo que le vale el nombramiento de maréchal de l’Empire) no pudo impedir, a la cabeza esta vez de la caballería de reserva del ejército del Norte, después de la victoria de Ligny, el 16 de junio, que Blücher consiguiera en Waterloo su unión con Wellington: Y es que, ocupado en perseguir al ejército prusiano –según la misión que se le había asignado- se dejó engañar por el movimiento real de las fuerzas enemigas, a pesar de las instancias de sus oficiales que le piden y suplican marchar en el sentido de donde les viene el fragor de la batalla; y aquel grave error le hará, en buena parte, responsable, ante la posteridad, de la derrota de Napoleón aquel 18 de junio de 1815.

             Con el advenimiento de los Borbones, Grouchy se vió proscrito y hubo de pasar a América (Filadelfia, EE.UU.), de donde regresará a Francia en 1821, después de que Luis XVIII le hubiera reconocido la mayor parte de sus grados y honores, y fue pasado a la reserva. Luis-Felipe le hará nombrar luego par de Francia.

             Viudo desde 1827 de su esposa Cécile, vuelve a casarse ese mismo año con Fanny Hua (1802-1880), una muchacha de veinticinco años entonces y treinta y seis más joven, unión de la que nacerá Noémi de Grouchy.

             Emmanuel de Grouchy morirá en el hotel du Nord, de la rue Royale de Saint-Étienne, al atardecer del 29 de mayo de 1847, regresando de un viaje a Italia. Tenía 80 años de edad.

             Había escrito unas memorias, que su nieto publicará en 1873/74.

             Asociado para siempre a la derrota de Waterloo, a pesar de la negativa memoria que Grouchy dejó entre la alta oficialidad y el personal adepto incondicional a Napoleón, y no obstante también el ostracismo del que su figura ha sido víctima, la presencia de su nombre en la 4ª columna del pilar norte del Arco de Triunfo de París, le hace, al menos, justicia, y da fe de la eminente ejecutoria militar de uno de los más brillantes generales de división de caballería del Imperio.

             Sus restos reposan hoy en el cementerio del Père Lachaise de París.

APUNTE BIBLIOGRÁFICO

GROUCHY, Emmanuel-Henri, marqués de – (1839-1911), “Officier d’État-major”: Mémoires du maréchal de Grouchy; París, Éd. Dentu, 1873/74.
CORNET, Marc: Le Maréchal Grouchy: la malédiction de Waterloo; Éditions l’Harmattan; París, 2015.
CYR, Pascal: Waterloo, 18 juin, 1815. Grouchy est-il responsable de la défaite? Chamalières, Lemme, ed. 2015.
LANTHENAY, Georges: Maréchal Grouchy (1766-1847); París, Les Contemporains, 1910.
LEGROS, Christian: Grouchy. De Versailles à Waterloo; París, Éditions de la Bisquine, 2015. 
MULLIÉ, Charles: Biographie des célébrités militaires des armées de terre et de mer, de 1789 à 1850 (“Emmanuel de Grouchy”); París, Poignavant, 1851.

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