Provenza, La

Entidad histórica, resto de una “provincia” romana (Galia Narbonense), antigua province francesa que limitaba por el norte con el Dauphiné (Delfinado) y al Oeste con el Languedoc, la Provenza propiamente dicha se extiende desde el Este del Ródano al Var, habiendo de añadírsele luego el Comtat Venaissin (condado de Venasque o Venesino) y el comté de Nice (condado de Niza, anexionado en 1860). La región cubre los departamentos actuales de Bouches-du Rhône, Vaucluse, Alpes de Haute-Provence, Var, Alpes Maritimes (región Provence-Alpes-Côte-d’Azur que incluye igualmente el departamento de Hautes-Alpes).

            Provenza griega y romana – Tal vez visitada por los fenicios y ocupada desde el primer milenio por los belicosos ligures, dados a la piratería, la región conoció la colonización griega focense en torno al 600 a. C., con la fundación de Massalia, futura Marsella, que, a su vez, iban a establecer otras colonias a lo largo de las mismas costas (las que luego serían Niza, Antibes, Saint-Tropez, La Ciotat…), hasta el Ebro. Y, a través de Marsella particularmente, la Galia interior entraba en contacto y relaciones comerciales con el mundo mediterráneo.

Aprovechando luego las divisiones surgidas entre las poblaciones ligures y celtas de la Galia y los massaliotas –pacíficas al principio-, los romanos pudieron invadir el país desde los Alpes hasta el Ródano, entre los años 125 al 121 a. C. para hacer de él la “provincia romana” (> < Provence), manteniendo Marsella, por el momento, su autonomía. Con capital, sucesivamente, en Aix (< Aquae Sestiae, fundada en -122) y Narbona (fundada a partir de un lugar celta), baluarte transalpino contra los bárbaros y plataforma para la posterior conquista de las Galias.

Llegaron la guerra civil y Marsella se declaró a favor de Pompeyo; en fuga éste, Cesar suprimió en el año -49 aquella autonomía de la que gozaba la ciudad, destruyó su flota y aniquiló su influencia. Y nuevas colonias de veteranos romanos fueron estableciéndose en Arles, Fréjus, Aviñón, Carpentras…

            Invasiones germánicas y sarracenas – Reunida por Augusto en el 27 a. C., a la Galia narbonense, con excepción de los Alpes marítimos, la región fue escindida por Diocleciano (284-305) con ocasión del inicio de las invasiones bárbaras, con el Este del Ródano convertido pronto en la Gallia Viennense, y Vienne por capital.

Provenza conocía ya gran prosperidad, habiendo de guardar, en adelante, la indeleble huella de la ocupación romana.

Si bien, por su profunda romanización, la nueva religión monoteísta se introdujo lentamente, a partir del siglo IV, Arles iba a desempeñar un papel relevante en lo religioso (concilios del 314 y del 353) y luego político, pues es aquí adonde vino a instalarse el prefecto de las Galias, huyendo de Tréveris amenazada por las invasiones. Cristianismo y monaquismo conocieron, además, un desarrollo precoz (abadías de Saint Honorat en Lérins, o de Saint Victor de Marsella, a principios del siglo V).

            La invasiones bárbaras se intensificaron; los visigodos aparecen en el valle del Ródano y asedian Arles en el 426, en el 430 y en el 452, hasta que llegó la caída del Imperio de Occidente (476). Y los límites de la antigua Provenza fueron entonces rediseñados con la distribución de los burgundios al N y los visigodos al S, reemplazados primero por los Ostrogodos y, finalmente, por los francos (536).

Merovingios y carolingios multiplicarán aquí repartos y divisiones y reunirán la Provenza a la Borgoña. Su autoridad iba a ser teórica, no obstante (siglosVI/VII), aliándose incluso los provenzales con los árabes, en el 732, contra Charles Martel, considerado enemigo común. No sin esfuerzo y devastación generalizada , el nuevo amo de los francos conseguiría dominar esta Provenza entre los años 736 y 739.

Llego el tratado de Verdun y el reparto del imperio carolingio (843): Carlos el Calvo se convierte en el primer rey de Francia, pero la Provenza recae en Lotario, que se la dejará en el 855 a su tercer hijo Charles.

Como sería también teórica la autoridad del Santo Imperio sobre estas tierras, al cual el nuevo reino llamado de Borgoña-Provenza (creado en las diversas vicisitudes de guerras y sucesiones) fue adscrito en 1032 por el testamento de Rodolphe III.

Las invasiones sarracenas y su eliminación posterior (siglos IX-X) tuvieron como efecto orientar el país hacia el Norte y el corredor rodaniano, apartándole del mar, y favorecieron el desarrollo de la feudalidad local y de la autoridad de los condes de Provenza.

      Condado de Provenza – Ya en el siglo XII el condado de Provenza pudo asegurar su independencia y pasó a la dinastía catalano-aragonesa (de 1113 a 1245), la cual hubo de luchar contra los condes de Toulouse, los señores de los Baux (guerras “baussenques”, 1142-1162) y el floreciente condado de Forcalquier (Alpes de Alta Provenza), en este mismo siglo XII.

El desarrollo de la vida económica favoreció el movimiento comunal (establecimiento de los “consulados”) y una brillante civilización que irradió sobre toda la Europa de aquella época (arte románico provenzal, poesía de los trovadores).

Preservada de la cruzada de los albigenses por Ramón Béranger V (nieto de Alfonso II de Aragón, 1209-1245), que hizo de aquella tierra un estado poderoso y notablemente organizado, la Provenza iba a pasar, sin embargo, de la influencia lejana del Imperio a la de los Capetos angevinos (mediados del s. XIII) porque, en 1246, Charles I de Anjou se convertía en conde de Provenza por matrimonio. Vueltos hacia Italia (reino de Nápoles), los prìncipes de Anjou se interesaron con cierta distancia por la provincia, sin dejar de gozar allí de gran popularidad (particularmente el rey René). Por otra parte, los contactos con Italia y la presencia del papa instalado en Aviñón (1309), fueron beneficiosos para esta tierra.  Pero, al morir Charles III (1481), su primo Luis XI se convirtió en conde de Provenza, con lo que aquella vieja provincia era anexionada a su reino, mediante un tratado de unión, no obstante, por el cual el rey de Francia se comprometía solemnemente a respetar la autonomía provenzal.

Pero muy pronto la política centralizadora de los reyes de Francia iba a reducir progresivamente la independencia de estas tierras: Édit de Joinville (1535), que suprimía buen número de magistraturas locales, Ordonnance de Villers-Cotterêts (1539), por la que los documentos de justicia habrían de hacerse en francés en todo el reino, o la contundente presencia de los Intendants a partir de Luis XIV (1673). Ya los États de Provence habían sido convocados por última vez en 1639. Todo ello entre el hondo descontento de determinados sectores sociales y de los marselleses, que habían perdido ya su libertad municipal en 1660, bajo Mazarino.

Su postrera manifestación vino a ser el federalismo girondino, ya en plena Revolución francesa y, poco después, la fuerte oposición que el régimen de Napoleón encontró en estas tierras.

Y a mediados del siglo XIX surgió un movimiento llamado Félibrige, que animaron algunos poetas provenzales de expresión occitana, entre los que se encontraba el poeta Frédéric Mistral (1830-1914), que pretendía darle nueva vida a la lengua d’Oc y a su literatura, y que tuvo una considerable influencia en su época.

Provence 1930. Fiestas Centenario Mistral

Provence 1930. Fiestas Centenario Mistral

GEOGRAFÍA física y humana

            Puede distinguirse en esta región una Provenza interior y una Provenza periférica (rodaniana y litoral). En esta última, las fuertes densidades demográficas sólo son interumpidas, prácticamente, por las montañas calcáreas al SE de Marsella y por les Maures, entre Hyères y Fréjus. En la primera hay vastos espacios, unidos a los Alpes del Sur, que cuentan con baja densidad.

Provenza interior – Aquí se mantiene, muy disminuído el modo tradicional de vida, ilustrado por algunas novelas de Jean Giono: magros trigos de los valles, viñas modestas en las laderas, olivos de mediocre rendimiento, ovinos y caprinos pastando en los espacios incultos; y el declive se ha traducido en la ruina de algunos pueblecitos semicolgados en la montaña. En todas partes –salvo en el valle del río Durance- la disminución total de la población desde 1880 ha sido superior a la cuarta parte de la población y, en algunos cantones, a la mitad.

Gap, capital del departamento de Hautes-Alpes, con más de 40.000 hbs. y 63.500 en su aglomeración –en fuerte progresión desde los años 60’ del siglo pasado-, es ciudad encrucijada de vías de comunicación. Su sector de construcción y trabajos públicos aparece bien desarrollado gracias a los deportes de invierno; pero es eminentemente terciaria (acuartelamiento militar y base de defensa; turismo, administración y servicios.)

Digne-les-Bains, capital del dep. de Alpes-de-Haute-Provence, al borde de los pre-Alpes, con algo más de 16.800 hbs. en 2011 es una de las más pequeña prefecturas de Francia en población. Su sector primario supone el 1,7 % de la actividad económica, la industria el 4,2% y también aquí los servicios (administración, comercio, sanidad, enseñanza, turismo), ocupan el alto porcentaje de 94,1%.

Pero la vida hace tiempo ya que empezó a renacer en el valle del Durance, gracias a importantes trabajos hidráulicos que han introducido alguna vida industrial y permitido la irrigación de ciertos sectores. Sin embargo, el agua de los ríos Durance y Verdon ha venido siendo destinada, sobre todo, a las llanuras del bajo Ródano y a los núcleos densamente poblados de la Provenza litoral.

La Provenza rodaniana

            Si la Provenza rodaniana sigue conservando algunos recuerdos de la vida provenzal en sus pueblecitos colgados y en sus colinas, desde hace siglo y medio, los cultivos de huerta se han alzado con lo principal de su actividad agrícola, dando primacía a las llanuras aluviales del bajo Durance y del Ródano. Semejante éxito fue debido inicialmente a la precoz llegada, en 1857, de la vía ferroviaria París-Lyon-Marsella.

            El abastecimiento de agua se hace por el rio Durance, el Ródano y algunos pequeños ríos del cuadrilátero de Carpentras a Orange y del macizo de los Alpilles –entre el Durance y el Ródano- a Luberon, que constituye lo esencial del Comtat Venaissin (condado de Venasque). Fue después de 1880 sobre todo, cuando aparece un nuevo paisaje rural, por la dispersión de las explotaciones agrícolas (mas) en la llanura y el recorte de las tierras con barreras vegetales corta-vientos de cipreses y cañaverales. Legumbres, frutas y grano son exportados a partir de las activas pequeñas localidades de Châteaurenard, Carpentras, Cavaillon, Barbentane. El núcleo principal del Comtat es Avignon (Aviñón), con 94.500 hbs. que se beneficia de su situación en los grandes ejes de comunicación.

            La conquista de la tierra por la irrigación se ha extendido a antiguas zonas desérticas. La Crau (llanura pedregosa de Bouches-du-Rhône), se ve mordida por el olivo en sus bordes septentrionales y orientales, e incluso en algunas partes del centro, por el almendro y, sobre todo, por las praderas de alfalfa y otros herbazales.

Durante mucho tiempo, la Camargue (triángulo de 150.000 ha entre los dos brazos principales del Ródano, con Arles su principal ciudad), sólo le había ofrecido al hombre humedales, marismas, fiebres y manantiales salobres; su revalorización empezó a mediados del siglo XIX a través de bombeos, encauzamientos e irrigación. La ricicultura, que hoy hace su prosperidad, nació en 1942, con los perentorios problemas de abastecimiento de aquellos años, y hoy se practica en importantes explotaciones agricolas mecanizadas, donde se consagran al cultivo del arroz en torno a las 20.000 ha -tendiendo a disminuir-, repartidas por 15 municipios de los dpts. de Bouches-du Rhône y en el vecino Gard al O, y la producción  es de 120.000 tn aprox.

La viña y el manzano se han extendido también a partir de antiguos terrenos salados.

La Provenza litoral

Provenza se abre al mar a través de una fachada viva y bien poblada, donde el papel esencial lo desempeña el benigno clima de inviernos suaves y el paisaje; ambos se confunden en la abrupta Costa Azul, constituida en “riviera”; más al Oeste, hay desdoblamiento del litoral, con cantones animados y vías de paso principales, que parecen ocultarse tras las rudas colinas calcáreas de la región marsellesa o los bloques de Maures y del Esterel.

A) El sector occidental tiene sucursales de la industria marsellesa (construcciones navales de La Ciotat), el puerto militar de Toulon y su anexo industrial de La Seyne; y puntos de veraneo y recreo frecuentados, como Saint-Tropez y Bandol. El corredor del río Argens cuenta con viñedos especializados; la llanura de Hyères (primer municipio agrícola de Francia por número de agricultores y valor añadido), con la más importante producción en horticultura del SE; y la región de Aubagne -patria chica de Marcel Pagnol-, además de una floreciente actividad en torno a la cerámica y a los santons (figuras para belenes navideños, según una antigua tradición), cuenta con la viticultura y vergeles de árboles frutales. El macizo de los Maures (desde Hyères a Fréjus, cuyo punto culminante está a 780 m), por el contrario, continúa presentando un denso monte (maquis) y abundancia de alcornoques, a menudo presas de las llamas.

B) Al Este del Var el turismo es rey, a lo largo de una “riviera” que parece enganchada abruptamente a los Alpes. La zona se halla al abrigo del frío y seco mistral que suele soplar con violencia desde el NO en otoño/invierno. Y ese privilegio ha desempeñado un decisivo papel en el desarrollo de un turismo vacacional de invierno, a lo que se ha venido a añadir el turismo estival a partir de los años 30’ del siglo XX.

Hacia 1820, Niza –capital del departamento de los Alpes Maritimes-, era todavía una villa campesina de 25.000 hbs.; en 1906 tenía ya 134.000, y 349.000 hbs. actualmente (1.200.000 hbs. la conurbación). Y Cannes, en el mismo departamento, era originariamente un pueblecito, Suquet, “colgado” por encima de un puerto pesquero, hasta que algunas notabilidades inglesas, instalándose aquí, contribuyeron a hacer del lugar, a partir del siglo XIX, una ciudad de turismo residencial, para venir a consolidarse, a mediados del siglo XX con el afianzamiento en la ciudad del mundialmente famoso festival de cine. Su población era, en torno a 1820, de 2.850 hbs., 29.000 hbs. en 1906 y 75.000 hbs. Actualmente. su puerto ya sólo alberga hoy embarcaciones de recreo.

Y este departamento de los Alpes-Maritimes, al que pertenecen Niza y Cannes, uno de los más desprovistos de recursos naturales y sin vida marítima reseñable, contaba en 2015 con 1.082.000 de hbs., situándose, en cuanto a la densidad de su población (252 hbs./km2), en el 20º lugar de los departamentos franceses.

Además del turismo vacacional y residencial (y habiéndose transformado la economía rural de la Costa Azul, gracia a la irrigación y, particularmente, la construcción de los ferrocarriles), los cultivos florales hacen, desde hace ya tiempo,  la fortuna de esta tierra, donde el área de Nice y Antibes se han especializado en la producción de flores cortadas: claveles y anémonas. El litoral nizardo ofrece, sobre todo, flores para ramos y el área de Grasse flores para perfumes, alimentando una industria exportadora que recurre igualmente a la flor de lavanda de la Drome y del Vaucluse, hacia el NO, en los prealpes, e incluso a flores venidas de Marruecos.

Marsella         

            Pero el foco más potente del litoral de Provenza lo representa la aglomeración de Marsella, capital de la Región Provenza-Alpes-Côte d’Azur y del departamento Bouches-du-Rhône.

Una cuenca terciaria, rodeada de colinas calcáreas descarnadas (la cadena de l’Estaque, o de la Nerthe, horadada hoy por dos túneles ferroviarios), y abierta al mar, es el territorio de su enorme municipio. Una cala alargada fue el punto de partida de su puerto que, durante mucho tiempo y hasta mediados del siglo XIX, resultaba suficiente para su ya importante comercio de importación/exportacion; pero las conquistas coloniales en África, la apertura del canal de Suez y la instalación de Francia en Asia, generaron tráficos más voluminosos, y hubo de pensarse en una ampliación. El puerto vino a instalarse entonces en aguas profundas, creando diques y dársenas sucesivas, que se alinean entre el Vieux port y la cadena de la Nerthe.

La ciudad contaba con 517.000 hbs. en 1906; a partir de los años 20’ del siglo pasado, el desarrollo de la industria, en torno a aceites, metalurgia y jabones (los conocidos “savons de Marseille”), y los crecientes flujos del petróleo obligaron a una nueva extensión. Y se destinó l’étang o albufera de Berre al tráfico pesado y a la instalación de refinerías, unido a Marsella por el tunel-canal subterráneo del Rove (fuera de servicio desde 1963, tras un hundimiento), cuya función era unir las aguas del Ródano a la gran ciudad. Diversos estudios en curso se encaminan hoy a un replanteamiento de aquel proyecto con vistas a la reapertura.

Por otra parte, la creación del puerto petrolero de Lavéra en 1952 acabó dando toda su eficacia a este anexo portuario que asegura más del 85% de todo el tráfico marítimo marsellés, y de donde parte el oleoducto sureuropeo en dirección  a Alsacia y Alemania. Lo cual todavía no era suficiente y un segundo anexo se instaló en el golfo de Fos con el propósito de crear una potente siderugia.

Es que Marsella, después de haber estado aislada en su región, durante mucho tiempo, pretendía participar en las grandes creaciones del SE, marcadas por las planificaciones y proyectos del Ródano, del Bajo-Languedoc y del río Durance, así como por el desarrollo de Aix (143.000 hbs. en 2016). Después de haber sido escala y enlace internacional y una puerta imperial, Marsella sentía la necesidad de un anclaje regional más sólido. Pero las soluciones pasan hoy día por regiones más amplias a escala continental; porque uno de los grandes retos que el gran área de Marsella tiene planteados es su engarce con una vía fluvial a cuyo enorme tráfico apenas había participado hasta ahora: menos de 1 millón de tn sobre los 74 millones de 1965.

Con sus más de 850.000 hbs. en 2016, y más de 1.500.000 hbs. en su área, anexionando paulatinamente las diversas instalaciones portuarias, Marsella –centro de una amplia comunidad urbana que reagrupa 18 municipios- presenta aproximadamente las cifras de la segunda ciudad de Francia y segunda conurbación, extendiéndose hacia la laguna de Berre y afectando prácticamente a un área triangular Marsella-Martigues-Aix en Provence; hacia el E. en dirección de Aubagne, y hacia su propio Sur, el macizo de Marseilleveyre, con carácter más residencial.

Su puerto (llamado primero “Port autonome” y hoy “Gran port maritime de Marseille”), con 88 millones de tns. de mercancías en 2011 y 81 millones de tns. en 2016, es el segundo de todo el Mediterráneo después de Algeciras, aunque con tendencia general a la baja, aumentando, no obstante, el tráfico de cruceros y contenedores hacia el hinterland-.

APUNTE BIBLIOGRÁFICO

Cathédrales de Provence; Niza, Presses Universitaires de Nice et de Corse (colección “Connaissance de la Provence et de la Corse”, 1978.
Églises et chapelles romanes de Provence; autor: HARTMANN-VIRNICH, Andréas; PRÍS, Le Grand livre du mois, 2001.
La Provence; París, Larousse, Colección “Voyages en France, régions de France” 1991.
AMBOISE, Valéry: Provence-Côte-d’Azur; (Guide d’Amboise des régions), Amboise, 1998.
BORRICAND, René: Histoire de la Provence, 2014.
HEINIC, Lionel: La Provence; Rennes, Ed. Ouest-France; 1993.
HUBY, Pascale: Découverte de la Provence; París, Ed. ESI, 2009.
MARÉCHAL, Christiane: La Provence insolite; Ed. de Haute-Provence, 1993.

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