Gabin, Jean (1904-1976)

          Jean Alexis Moncorgé, conocido por Jean Gabin, nacía en París el 17 de mayo de 1904, hijo de modestos artistas de cabaret o café-concierto. Y su conocido “apellido” lo quiso tomar de aquel “Gabin” que su padre actor había adoptado y que provenía de un antiguo gaber que significa “burlarse” o “bromear”.

          Aún niño y adolescente, ejerció diversos humildes empleos como vendedor de periódicos por las calles, hasta que, en torno a 1922, entra de comparsa en salas como “les Folies Bergères” y el “Vaudeville” y, tras una gira por provincias, aparece cantante de opereta en “les Bouffes-Parisiens”, donde canta y baila “la Java de Doudoune” con Mistinguett; otros compañeros suyos de escena son entonces Dranem, Lucien Baroux (1888-1968) y el clown Raymond Dandy (1887-1953), con quien aparece en escena, por primera vez, en unos cortos cómicos todavía mudos.

En 1924, cumple su servicio militar en Lorient, en la marina, y en febrero de 1925 se casa con la actriz Gaby Basset, a la que ha conocido en los medios del cabaret, matrimonio que durará cinco años; y luego con Jeanne Mauchain en 1933, de los mismos ambientes artísticos.

Pero es en 1930, ya con el cine sonoro y en sus 26 años, cuando comienza en el cine la que será larga carrera, interpretando papeles de buen chico o de truhán (“Coeur de lilas” de Anatole Litvak, 1932), para ir asentándose en personajes de perfil y carácter rudos (“La Bandera” de 1935, “La Belle équipe”, de 1936, o “Pépé le Moko” de 1937, las tres del director Julien Duvivier. Vendrán luego “Quai des Brumes” -“El Muelle de las brumas”- (1938), bajo la dirección de Marcel Carné, con Michel Simon y Michèle Morgan (Nelly), según novela de Mac Orlan adaptada por Prévert; Gabin protagoniza en esta película ambientada en Le Havre, entre lo poético y el primer cine negro,  un soldado desertor; y “La Grande Illusion” (1937), patética en un clima ya de preguerra, en que unos oficiales franceses prisioneros en un campo alemán durante la Primera Guerra Mundial, constatan que la pertenencia a una misma clase social y universo mental, crea más afinidades que la nacionalidad; después “La Bête humaine” (1938), de Jean Renoir, con música de Kosma, encarnando a Lantier, maquinista de trenes entre Le Havre y París, y compartiendo protagonismo con Simone Simon (Sévérine), según la novela homónima de Zola; y “Le Jour se lève”-“Amanece”- (1939), también de Marcel Carné.

Distribución de "La Grande illusion", de Jean Renoir (1938) BNF

Distribución de “La Grande illusion”, de Jean Renoir (1938) BNF

          Llegó la guerra en septiembre de 1939, y Gabin será movilizado; aun así forma parte del reparto en el drama de Jean Grémillon “Remorques” que, terminado a duras penas, acaba  saliendo en 1941, con guión de J. Prévert; además de Gabin (que ha tenido que pedir permiso especial para concluir el rodaje), aparecen en la cinta Michèle Morgan y Madeleine Renaud.

Con Michèle, Gabin ha tenido un episodio sentimental, “une jolie romance” –dirá ella-, pero, tras el armisticio de junio de 1940 y una parte del país ocupada por los alemanes,  ambos deciden partir para los Estados Unidos, cada cual por su lado; él pasando clandestinamente a través de España.

          En América consigue participar en algunas cintas apenas relevantes (“Moontide” (“Marea de luna”) que empieza Fritz Lang y continúa Archi Mayo (1942); o “The Impostor”, drama bélico de Julien Duvivier (1943), en el que Gabin interpreta a un condenado a muerte (Clément) salvado en el último momento porque la cárcel donde está recluído es bombardeada por los alemanes; y, a partir de ese momento, suplantando la personalidad de un sargento francés muerto (Lafarge), embarca para las colonias francesas donde intentará redimirse.

           En vista del escaso éxito obtenido en tierra americana, Gabin regresa a su país en la primavera de 1943 y se incorpora a las FFL (“Forces Françaises Libres”).

          Terminada la guerra, nuevas condiciones sociales y políticas emergen en Francia; pero Gabin no encuentra ahora papeles cinematográficos que le satisfagan; rechaza “Les Portes de la nuit” que Carné comienza a rodar, y se arriesga en un crimen pasional, con “Martin Roumagnac”, de Georges Lacombe, de 1946, con Marlene Dietrich (reunidos ambos en el cine por primera y última vez), donde interpreta a una especie de contratista de obras de provincias, locamente enamorado de una aventurera que será su ruina hasta el asesinato.

Jean Gabin, 1946. (Cinévie, juin 1946) BNF

Jean Gabin, 1946. (Cinévie, juin 1946) BNF

Luego será “Miroir”, de Raymond Lamy (1947); “Miroir” era el apodo de Pierre Lussac, personaje de doble vida que interpreta Gabin.

          Después de haber divorciado de su segunda mujer, Jean Gabin vive diversas relaciones sentimentales, más o menos duraderas o intensas, con actrices como Michèle Morgan (ya mencionada) o Marlène Dietrich, pero vuelve a casarse en marzo de 1949 con Catherine Fournier, (ex-maniquí en el taller del modista Lanvin), catorce años más joven y que trae al matrimonio un hijo; con ella (a la que llamaban Dominique) tendrá Gabin tres hijos más: dos mujeres y un varón (Florence, Valéry y Mathias Moncorgé).

          Después de haberse subido al escenario en “La Soif” de Henri Bernstein, a partir de febrero de 1949, con Madeleine Robinson y Claude Dauphin, Jean Gabin parte para Italia para interpretar una producción franco-italiana, el drama “Au-delà des grilles” (“Le Mura di MalaPaga” o “Demasiado tarde”) de René Clément (Oscar a la mejor película extranjera de 1951), donde interpreta a un fugitivo de la justicia francesa autor de un crimen por celos.

          Pero es 1952 el año que marca el resurgir artístico de Gabin; fue de la mano de Max Ophuls, que rueda “Le Plaisir”, adaptación de tres cuentos de Maupassant, donde Gabin encarna, con naturalidad rebosante, a un campechano normando rural. Y, sobre todo, “Touchez pas au grisbi” (“La guita no se toca”), de 1954, dirigida por Jacques Becker, donde intrepreta a Max,  un truand de altos vuelos, junto a Jeanne Moreau y Lino Ventura, a la que siguen “French Cancan”  de Jean Renoir (1955), con María Felix y Françoise Arnoul, donde hace el papel de un dueño de sala de espectáculos (Henri Danglard) que piensa inaugurar un cabaret al que llamará “Moulin Rouge”. Viene luego la coproducción franco-italiana “La Traversée de París”(conocida también por “Un cerdo cruzando París”) de Claude Autant-Lara (1956), con Louis de Funès y Bourvil (según novela corta de Marcel Aymé), semicomedia en torno al mercado negro durante la Ocupación.

          Por edad, Jean Gabin se encuentra ahora en un momento de inflexión: sus personajes van a ser, en adelante, un ex-presidente del Consejo, un “poli” bonachón, o un “bon bougre” en “Les Vieux de la vielle” (deliciosa comedia de 1960 de Gilles Grangier, con diálogos del gran Michel Audiard, que presenta el encuentro de tres buenos tipos, viejos amigos de regimiento durante la Primera Guerra Mundial).

Otras películas de estos años serán la psicológica “Rue des prairies” (1959), en torno al amor filial y los pretendidos lazos de sangre, a un mundo que desaparece y a una nueva sociedad que Henri Neveux (Gabin), obrero de condición, vuelto de un campo de prisioneros en Alemania, ya no reconoce ni entiende; y “Du rififi à Paname” (1966), ambas de Denys de la Patellière; o bien “Mélodie en sous-sol” (“Gran Jugada en la Costa Azul”, de 1963, dirigida por Henri Verneuil y con diálogos de Audiard, compartiendo cartel con Alain Delon, donde Jean Gabin (“Monsieur Charles”) hace el papel de un viejo truhán, recientemente salido de la cárcel.

          Por no mencionar su breve actividad como productor asociado a Fernandel, a partir de 1963 (“Gafer Films”).

Hasta más de un centenar de cintas, no pocas de las cuales van a constituir clásicos del cine francés. Sus personajes de juventud, generosos, rebeldes y populares, han evolucionado con la edad, para convertirse en perfiles de hombre maduro, sin perder nunca su espontaneidad y fuerte presencia, para encarnar finalmente a ancianos, inconformistas a menudo, y en papeles siempre autoritarios y enérgicos, testarudo de gran corazón o portavoz de los humildes.

          Icono del cine francés y uno de los actores más conocidos, Jean Gabin morirá en Neuilly-sur-Seine (Hospital americano de París), el 15 de noviembre de 1976, y fue incinerado el 17 en el cementerio parisiense del Père Lachaise.

Había servido en la marina nacional durante su servicio militar, y sus lazos sentimentales con ese arma continuaron luego. Cuatro días después de su muerte, tras haberle sido rendidos honores a bordo del aviso Détroyat, sus cenizas fueron esparcidas mar adentro de Brest, en el transcurso de un emotivo acto.

Con la Cruz de guerra, 1939-1945, despues de “chevalier”, fue oficial de la Legión de Honor en 1976.

Y en Mériel (Val d‘Oise) donde pasó su infancia y adolescencia, existe un museo a él dedicado.

APUNTE BIBLIOGRÁFICO

BARBIER, Philippe: Jean Gabin, gentleman du cinéma; Dualpha Ed., 2007
BRUNELIN, André: Gabin; Robert Laffont, 1987 y otras.
GABIN-MONCORGÉ, Florence: Gabin hors champ; M. Lafon, 2004, también: Quitte à avoir un père, autant qu’il s’appelle Gabin; Le Grand livre du mois, 2002 y otras posteriores.
GAUTEUR, Claude y VINCENDEAU, Ginette: Jean Gabin, anatomie d’un mythe; Nouveau Monde Éditions, 2006.
GLÂTRE, Patrick: Jean Gabin, la traversée du siècle; Créaphis, 2004.
JELOT-BLANC, Jean-Jacques:  Jean Gabin inconnu; Flammarion, 2014.
LOUBIER, Jean-Marc: Jean Gabin-Marlène Dietrich, un rêve brisé; Acropole, 2002.
SAINT-ELOI, Edwige: Jean Gabin, une histoire vraie; Saint-Victor d’Épine, City biographie, 2016.
SAPIENZA, Goliarda: Moi, Jean Gabin; Le Tripode, 2017.

En español:

AZTARAIN, Carlos Hugo; Jean Gabin, 50 años de cine francés; Fundación municipal de cine/Mostra Valencia, 2004.
COMAS, Ángel: Gabin, actor y leyenda; Festival decie de Huesca, 2004.

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