Pompadour, marquesa de – (1721-1764)

            Jeanne Antoinette Poisson, que será marquesa de Pompadour, nacía en París, el 29 de diciembre de 1721, y fue bautizada en la iglesia Saint-Eustache al día siguiente. Era hija de Louise Madeleine de la Motte, madame Poisson –no conocida, precisamente, por su vida recatada-, y probablemente, del arrendatario y recaudador de impuestos (fermier général) Charles Le Normant de Tournehem. Le Normant –rico soltero refinado y aficionado a las artes- se convierte en su tutor cuando su padre legal, François Poisson -anteriormente conductor del servicio de víveres y, favorecido por los hermanos Pâris, metido en asuntos financieros- se ve obligado a huir de la justicia a Alemania, en 1725, debido a ciertos turbios manejos de dineros en los que habría incurrido, dejando a su mujer sola. Y es Le Normant (“mon oncle” –le llamaba ella-) quien dirige los primeros pasos en el mundo, tanto de Jeanne Antoinette como de su hermano Abel. La niña va a recibir una esmerada educación en el excelente centro educativo de las Ursulinas de Poissy, para luego, ya encantadora adolescente, ir adquiriendo otra formación en canto, danza, pintura… y, sobre todo, el tono de los salones y un gusto certero en contacto con los sectores de los fermiers parisienses en los que se movía. Sigue leyendo

Médicis, María de — (1573-1642)

            Hija del gran duque de Toscana Francisco Iº y de Juana, archiduquesa de Austria, María de Médicis nacía en Florencia el 26 de marzo de 1573.
El 16 de diciembre de 1600, con 27 años, se desposaba con Enrique IV de Francia, que tenía 49 y ya estaba en sus segundas nupcias, después de que, preocupado por asegurarle descendencia a la dinastía, hubo repudiado a Margarita de Valois.
Y el 27 de septiembre de 1601, dará a luz al futuro Luis XIII; luego vendrán Isabel en 1602 (Élisabeth), que casará con Felipe IV de España; Cristina en 1606 (Christine), que casará con Victor-Amadeo de Saboya; Gastón de Orleáns en 1608; y Enriqueta-María (Henriette), en 1609, futura reina consorte de Inglaterra.
Poco a poco María irá aprendiendo las características del Reino y sus rasgos consuetudinarios, los resortes de las finanzas del Estado y sus recursos, la especificidad de la iglesia galicana, el lugar de los hugonotes en la política francesa y la exigencia, para la paz civil, de mantener el edicto de Nantes que su esposo había promulgado en 1598. Sigue leyendo

Médicis, Catalina de – (1519-1589)

Catarina Maria Romelia de Medici nacía en Florencia, el 13 de abril de 1519. Era hija de Lorenzo II de Médicis (1492-1519), duque de Urbino, viznieta del gran Lorenzo el Magnífico, sobrina nieta de su tutor Julio de Médicis, ahora papa Clemente VII, y último vástago de la rama primogénita de la gran familia florentina. Y, por su madre Madeleine de La Tour d’Auvergne, de la más antigua y prestigiosa nobleza de Francia, emparentaba con las familias de los Guisa y de los Borbones. Sigue leyendo

María-Antonieta – (1755-1793)

Marie-Antoinette Josepha Johanna von Habsburg-Lothringen nació en Viena el 2 de noviembre de 1755. Archiduquesa de Austria, era la cuarta hija de la emperatriz María Teresa y de Francisco I de Lorena. Pasó su infancia en la corte de Viena y recibió una educación bastante desatendida, aun cuando -al igual que debería suceder con su hermana Carolina, reina de Nápoles un día, según tradición de las grandes  cortes-, su madre la destinaba, desde su infancia, a ser reina, al servicio siempre de los altos intereses de la Casa.

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Guyon, madame – (1648-1717)

Jeanne-Marie Bouvier de la Motte (más conocida por madame Guyon) fue una célebre mística. Había nacido en Montargis en abril de 1648, de un Bouvier de la Motte, letrado relator de profesión. Influída por la lectura de los escritos de San Francisco de Sales y de su pupila la religiosa Jeanne de Chantal (fundadores de la orden de la Visitación, 1619), Jeanne mostró pronto inclinación por la vida ascética y quiso hacerse religiosa, pero su familia se opuso y acabó casada, a los dieciséis años, con un Jacques Guyon du Chesnoy, cerca ya de los cuarenta. Viuda luego a los 28 años y con varios hijos, creyó haber recibido misión de convertir a herejes y abandonó a su familia y sus intereses cuatro años después, sin querer, esta vez hacerse religiosa con votos. Se dirigió a Ginebra donde fracasaron sus esfuerzos, y luego recorrió el Piamonte, Saboya y el Delfinado, propagando su misticismo, una doctrina que reducía la religión al puro amor de Dios, lo que conduciría a lo que se conoce por quietismo. Y, después de cinco años de errancia y predicación entre 1681 y 1686, acabó en París.

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