Bayard, Pierre Terrail, señor de – (1476-1524)

            Pierre Bayard (o Bayart), el que sería famoso hombre de guerra francés en la transición de los siglos XV/XVI, dechado de generosidad, lealtad y coraje en la batalla, según todas las crónicas, que serviría a tres reyes de Francia, y sería respetado por amigos y adversarios, nacía cerca de Grenoble, Allevard (Isère), probablemente en 1476; tercero de ocho hermanos, era hijo de Aymon Terrail, señor de Bayard, familia con orígenes en el primer tercio del siglo XIV, y de Hélène Alleman, cuyos ancestros se remontaban al siglo XII. Sigue leyendo

Mazarino – (1602-1661)

Giulio Mazarini, llamado en francés Jules Mazarin, nació en Pescina (reino de Nápoles entonces) el 14 de julio de 1602. Al servicio su padre de los Colonna, que protegieron sus inicios, siguió brillantes estudios con los jesuítas de Roma y creció con los hijos de aquella familia, al servicio de la cual pasó a la España de Felipe III hacia 1619/21. Apretado por alguna urgencia pecuniaria y ciertos problemas que su padre hubo de afrontar, Giulio dejó definitivamente el mundo de la diletancia juvenil -habiendo ya terminado sus estudios de derecho civil y canónico-, e ingresó en el ejército pontifical de Urbano VIII (un Barberini), y de alli, luego, a la diplomacia. Será una misión a Francia la que le permitirá conocer personalmente a Richelieu en 1630, para pasar, poco después, a su servicio; así contribuirá a asegurarle a Luis XIII la posesión de la piamontesa Pinerolo en 1631. Vicelegado en Aviñón en 1634, Mazarini es nombrado nuncio en París en 1635/36. Al término de su representación, volvió a la Ciudad Eterna y, ya de regreso en Francia, después de alguna misión que le fue encomendada, se hizo definitivamente merecedor del aprecio de Richelieu, que hará de él uno de sus principales colaboradores. Sigue leyendo

Richelieu, cardenal de – (1585-1642)

Armand Jean du Plessis de Richelieu, que llegará a cardenal-duque de Richelieu, nació en París en septiembre de 1585. Destinado inicialmente a la milicia, abrazará el estado eclesiástico, tras la renuncia de su hermano y a fin de conservar para la familia el obispado de Luçon, al que accederá en 1607. Allí administrará con celo y eficacia su diócesis, hasta 1624, y alentará misiones católicas en esta región fuertemente influenciada por el calvinismo.

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