Barrault, Jean-Louis (1910-1994)

El que será actor y brillante director de escena y de teatro, Jean-Louis Barrault nacía en Le Vésinet (Yvelines, SO de París) el 8 de septiembre de 1910; de un abuelo viticultor, era su padre Jules Barrault, farmacéutico (que morirá joven de la “gripe española”, en 1918), y su madre Marcelle Valette, de origen burguiñón, rubia y de ojos azules, mujer coqueta y alegre –según evocará su nieta Marie-Christine- a la que Jean-Louis adorará; hogar donde había nacido ya su hermano Max-Henri Barrault en 1906, siempre de frágil salud, que morirá en 1958.

Algún tiempo después del fallecimiento de Jules Barrault, Marceline contraerá nuevas nupcias y regresará a Borgoña.

Fue antiguo alumno del lycée Chaptal, y luego de l’École du Louvre, movido por su interés por las artes, hasta 1931. Ese año se matriculaba en el Théâtre de l’Atelier, que dirigía Charles Dullin, del cual será discípulo y actor de su teatro entre 1933 y 1935; y es Dullin quien le da su primera gran oportunidad con “Volpone” Y son entonces años de vida bohemia: durmiendo en el teatro y viviendo con una pandilla de otros soñadores en el desván del Hôtel Savoie, 7, rue des Grands-Augustins, donde Picasso pintará su “Guernica” en 1937.

Influenciado igualmente desde sus inicios por la concepción de Antoine Artaud del acto teatral como ritual, conoce por entonces -25 años tenía-,  a Étienne Decroux, con quien estudia el mimo.

Al tiempo que monta en L’Atelier su primer espectáculo teatral –casi una pantomima-, en el verano de este 1935: “Autour d’une mère” (según “Tandis que j’agonise” / “Mientras agonizo” de W. Faulkner, “As I Lay Dying”), Barrault va introduciéndose en el cine con modestos papeles en “Les Beaux Jours” de Marc Allégret y“Sous les yeux d’Occident” (1936), también de M. Allégret,  “Mayerling” de Anatole Litvac,entre otras películas. 

Es rodando “Hélène” de Jean Benoît-Lévy/ Marie Epstein, cuando conoce en 1936 a la actriz Madeleine Renaud, diez años mayor que él, que será su mujer y con la que, casados en 1940 -ya ella en sus terceras nupcias- e instalados en el 18, Av. du President Wilson de París, formará en adelante una fecunda asociación sentimental y artística.

Habiendo ganado algún dinero con el cine, Barrault puede montar la “Numancia” de  Cervantes en 1937 en el Théâtre Antoine – el espectáculo que le dará a conocer-, y “La Faim”, según la novela del noruego Knut Hamsun, en el Théâtre de l’Atelier (1939), y será pronto su encuentro con Paul Claudel en 1943, cuya obra teatral Barrault contribuirá a popularizar y de quien creaba ese año “Le Soulier de satin” en la Comédie française; y montaba en 1948 “Le Partage de midi” en el Théâtre Marigny. “Es usted un actor sorprendente –le llegará a decir Claudel, que veía en él a uno de sus más brillantes intérpretes-, el actor que siempre he deseado, que comprende que no sólo se ha de actuar con la palabra y la mirada, sino con todo el cuerpo, utilizando los recursos ilimitados de expresión que nos ofrece” (traducimos).

Numancia de Cervantes. Puesta en escena de J. L. Barrault (1937)
Numancia de Cervantes. Puesta en escena de J. L. Barrault (1937)

Actividades prometedoras que vinieron a marcar los inicios de la carrera de Barrault.

Ya con su mujer Madeleine Renaud en la Comédie française desde 1921, Barrault formará también parte de la Institución, efectivamente, de 1940 a 1946, en plena ocupación, gracias a los auspicios de Jacques Copeau (administrador entonces de la casa de Molière).

Jean-Louis Barrault y su esposa Madeleine Renaud
Jean-Louis Barrault y su esposa Madeleine Renaud

Y fundará con ella  en 1946/47 la compañía Renaud-Barrault, que se fijará durante dos lustros en el Théâtre Marigny, para hacerse itinerante a partir de 1956, cuando la propietaria del “Marigny”, decida no seguir renovando. Aquí montará y representará, durante estos años, entre otras obras,  un “Hamlet”, una adaptación de André Gide de “Le Procès” de Franz Kafka; “Partage de midi” de Claudel, “L’État de siège” de Albert Camus; “Intermezzo” de Giraudoux, “La Répétion ou l’Amour puni” de Anouilh, un “ Misanthrope” de Molière, una adaptación de “El Perro del Hortelano” de Lope de Vega, y a Esquilo, y a Chejov (“La Cerisaie” / “El jardin de los cerezos”) …  

Ese año de 1956, en su visita a Montevideo, tuvo ocasión de conocer a la española (hispano-uruguaya ahora) Margarita Xirgu, directora del EMAD (Escuela Municipal de Arte Dramatico), desde 1949.

 Y a su regreso,  se instala en el “Palais-Royal”.

Como director teatral de vanguardia pone en escena tanto las grandes obras del repertorio clasico (“Hamlet”, 1946; “L’Orestie”, “Orestíada” de Esquilo, 1955…), como diversas creaciones contemporáneas: “Le Personnage combattant”, de Jean Vauthier (1956); “Tête d’Or” de Claudel (1959); “Rhinocéros” de Ionesco (1960); “Oh, les beaux jours” de Samuel Becquett (1963); “Des journées entières dans les arbres” de Marguerite Duras (1965); ”Les Paravents” de Jean Genêt (1966), obra esta que vino a provocar un escándalo, después de la guerra de Argelia.  

Y, ya en posesión de la distinción de Officier de l’Ordre des Arts et des Lettres desde 1957 (conjuntamente con su esposa Madeleine Renaud), fue puesto desde esas fechas al frente del Théâtre de France o de l’Odéon  (ese Nouvel Odéon inaugurado por el Presidente De Gaulle, que dejaba de ser una segunda sala de “La Comédie française”), cuya dirección le confía entonces el ministro  André Malraux.  Y, con algunas giras al extranjero, como aquella que hizo a Osaka (Japón), en abril de 1960, para presentar su “Hamlet”,  aquí mostrará un eclecticismo que le será reprochado en ciertos sectores de la cultura. Llegaron los acontecimientos de mayo del ’68 y Barrault abre entonces el Odéon, aquel 10 de mayo, a los estudiantes contestataires para quienes la toma del Odéon era todo un simbolo y que lo ocuparán durante más de un mes, lo cual no le perdonará Malraux: fue el final del entendimiento entre ambos, y el 2 de septiembre el ministro de Estado des Affaires Culturelle le significaba oficialmente que acababa de ser cesado en sus funciones y que debía abandonar la Institución con su compañía.

Barrault - Madeleine Renaud
Madeleine Renaud

Y se había hecho también cargo, entre 1966 y 1968, del Théâtre des Nations (luego Théâtre de la Ville -place du Châtelet-), que se le había confiado igualmente: aquí quiso traer a innovadores del teatro como el polaco Jerzy Grotowski y el inglés Peter Brook, al Living Theatre también y al mejicano “Teatro Campesino” de Luis Valdez.

Dirige luego la compañía Renaud-Barrault hasta 1991 -convertida ya en imagen de Francia en el extranjero-, entre diversas giras por toda América y Japón, y en busca siempre de espacios teatrales (Élysée-Montmartre –una antigua sala de lucha libre-, a partir de 1968 -montando aquí un “Rabelais”, con música de Michel Polnareff y “Jarry sur la butte” / “Jarry en la colina” (1970), a partir de la vida y la obra de Alfred Jarry, con música de Michel Legrand, y que resultará un fracaso comercial, por lo que, falto de recursos, hubo de abandonar el local-. Y en abril de este 1970 fue a proponer a Roma su “Rabelais”.

Fueron montajes suyos también: en octubre de 1972,“Sous le vent des îles Baléares”, volviendo a Paul Claudel; “Zarathoustra” en 1975; y -con adaptación para la escena de Georges Coulonges-, “Zadig ou la destinée” en octubre de 1978 (con ocasión del bicentenario de la muerte de Voltaire), con el español Jose María Flotats en el papel del protagonista.

Otras salas que ocupó la compañía fueronel Théâtre Récamier, la Gare d’Orsay en 1974 (“Théâtre d’Orsay” en esos años), el  Théâtre du Rond-Point entre 1981 y 1991…).

Confesándose siempre discípulo de Antonin Artaud, para Barrault el teatro era un arte total, y lo quería cercano a la vida misma, expresada, particularmente, en el lenguaje corporal de los actores, basado en el dominio del mimo que a él tanto interesó; y en esta línea estuvieron prestaciones suyas como en “La Tentation de Saint-Antoine” de 1967, con el coreógrafo Maurice Béjart (según el texto de Flaubert), el “Rabelais” mencionado de 1970…

En el mundo del cinematógrafo -comentábamos más arriba-, Barrault ha aparecido en muy diversas películas, como la mencionada “Hélène” d’Allégret (1936),  “Drôle de drame” de 1937, de Marcel Carné (al lado, aquí de Michel Simon, Louis Jouvet y Françoise Rosay  y “Les Enfants du paradis” de 1944, también de Carné (al lado de Arletty, Pierre Brasseur y Pierre Renoir); “D’homme à hommes” (1948), interpretando a Henri Dunant, el creador de la Cruz Roja; “La Ronde” de 1950, de Max Ophuls,  junto a Danielle Darrieux, Simone Signoret, Reggiani, Gérard Philipe…; “La Nuit de Varennes” (1982), de Ettore Scola, dando vida al escritor Restif de la Bretonne (1734-1806); hasta “La Lumière du lac”, de Francesca Comencini, en 1988, su último largo metraje, y llevando siempre, inevitablemente, la intensidad y el juego teatral a sus interpretaciones cinematográficas.

También en el telefilm “Le Testament du docteur Cordelier” de 1961, de Jean Renoir, “The Longest Day” (“Le Jour le plus long”), de Ken Annakin (1962), actuando él en el papel del père Louis Roulland y al lado de otros franceses como Arletty, Bourvil, Madeleine Renaud…

Jean-Louis Barrault, uno de los grandes nombres del mundo teatral, con Gérard Philipe (1922-1959) entre los actores y Jean Vilar (1912-1971), entre los grandes animadores y directores de escena de su momento, mimo de formación, “fils d’Artaud et de Dullin” -como decía de él el diario “Le Monde”-, moría en su domicilio parisiense en la noche del viernes 21 al sábado 22 de enero de 1994, de un ataque al corazón, a la edad de 83 años, después de haber ocupado brillantemente la escena durante medio siglo. 

Hubo el 25 de enero un oficio religioso en la iglesia Saint-Pierre de Chaillot (París), con una particular corona de flores a la entrada: “À Jean-Louis Barrault, hommage et affection. La famille de Paul Claudel”.  Y allí estaba en primera fila de los asistentes, Madeleine Renaud, con su frágil figura, y Marie-Christine Barrault, sobrina del fallecido, hija de Max-Henri Barrault;  querido venir también para ofrecerle un último tributo de afecto y admiración, el cantante Gui Béart, el actor Michaël Lonsdale y Jacques Toutbon, ministro de Cultura.

Tras lo cual Jean-Louis Barrault fue inhumado en el cementerio de Passy.

Madeleine Renaud fallecía en septiembre siguiente, y ambos están enterrados en el cementerio parisiense de Passy.

Una importante sala del Théâtre du Rond-Point de París (Campos Elíseos) lleva actualmente el nombre de “Renaud-Barrault”.

APUNTE BIBLIOGRÁFICO

BARRAULT, Jean-Louis:  Entre otras publicaciones suyas, Réflexions sur le théâtre, J. Vautrain, 1949, y Nouvelles Réflexions sur le théâtre, Flammarion, 1959; Le Phénomène théâtral; Clarendon Press, 1961; Saisir le présent (en colab. con Madeleine Renaud), Robert Laffon, 1984.
ARTAUD, Antonin: Lettres à Jean-Louis Barrault; Bordas, 1952.
BARRAULT, Marie-Christine: Le cheval dans la pierre (relato autobiográfico); Robert Laffont, 1999.
BONAL, Gérard: Les Renaud-Barrault; Seuil, 2000. 
FRANK, André: Jean-Louis Barrault; Ed. Seguers (“Theâtre de tous les temps”), 1971.
MIGNON, Paul-Louis: Jean-Louis Barrault; Ed. du Rocher, 2003.

En español:

BARRAULT, Jean-Louis: Mi vida en el teatro; Madrid, Ed. Fundamentos, 1975.