Bougainville, conde de – (1729-1811)

          Louis-Antoine, conde de Bougainville, matemático y explorador, primer oficial de marina francés en dar la vuelta al mundo, nacía en París el 11 de noviembre de 1729. hijo de Pierre-Yves, notario y échevin (lo que llamaríamos hoy concejal de la ciudad), y de Marie-Françoise d’Arboulin, cercana a los circulos de madame de Pompadour, que fallece cuando Louis-Antoine tiene cinco años.. Era el benjamin de cinco hermanos, cuyo primogénito era Jean-Pierre Bougainville, que será hombre de letras y miembro de la Academia francesa (1722-1763).

          Sigue buenos estudios en el viejo Collège de Beauvais (ese centro adscrito a la Universidad de París, muy tocado de jansenismo), y es destinado primeramente para el derecho y la abogacía (actividad que llegó a desempeñar); pero el joven Louis-Antoine muestra muy temprano particulares dotes para las matemáticas y no tarda en darse cuenta de su poca disposición para una profesion sedentaria como aquella que empezaba a ejercer.

Ingresa entonces en la carrera militar en 1753 y ya revelaba su talento en un “Traité de calcul intégral” (1754), que llama la atención sobre su persona y le hace merecedor del puesto de Secretario de embajada en Londres y de su ingreso en la “Sociedad Real de Londres” en 1756.

Louis-Antoine de Bougainville (BnF)

Louis-Antoine de Bougainville (BnF)

          Paralelamente a esa carrera científica, Louis-Antoine de Bougainville va ascendiendo en el escalafón militar, y en 1756 embarca en dirección al Canadá, al inicio de la guerra de los Siete Años, como edecán del comandante de aquellas tropas, el teniente-general marqués Louis-Joseph de Montcalm de Saint-Véranque, que no tardará en morir en la defensa de la ciudad de Québec en septiembre de 1759, y en el marco de aquella lucha por la defensa de la Nouvelle France, que enfrentaba a los franceses con los ingleses.

Con algún viaje a Francia para pedir refuerzos, de donde regresa ya con el grado de coronel, Bougainville se viene familiarizando así con el arte de la navegación, y en aquellas tierras permanece hasta este 1759.

          Hace campaña luego en Alemania y, tras el tratado de París de 1763, por el que Francia cedia toda la “Nouvelle France”, Bougainville pasa al arma de Marina y es nombrado capitán de navío.
Deseoso ahora de compensar la pérdida del Canadá francés, con el apoyo de Louis-Joseph de Bourbon príncipe de Condé (muy inclinado hacia los sectores ilustrados) y la autorización de su gobierno, funda en 1764 una colonia en las islas Malvinas, Atlántico Sur (conocidas también por Falkland), de efímero recorrido, y que serán cedidas a los españoles tres años después, previa compensación por los gastos en los que se había incurrido.

          Siempre protegido por madame de Pompadour y asiduo él de los salones ilustrados, siendo ministro de Marina el duque de Praslin, Bougainville es solicitado por Luis XV para asumir un periplo alrededor del mundo, en busca de las últimas tierras por descubrir. Y, llevando como segundo en el mando a un marino confirmado como Duclos-Guyot, sale de Nantes el 15 de noviembre de 1766 a bordo de la fragata “La Boudeuse”, construida expresamente para esta empresa y provista de 26 cañones a estribor y babor y 6 cañones menores en el puente.

"La Boudeuse" llegando a Tahití.

“La Boudeuse” llegando a Tahití.

Y zarpa de Brest, finalmente, el 5 de diciembre siguiente en dirección a las Malvinas en un primer momento. Llevaba la misión de transmitir la orden del ministro Choiseul de desmantelar aquella colonia -ante la hostilidad mostrada tanto por los británicos como por España, que reclamaba ese archipiélago-, y de trasladar a Montevideo a los colonos acadianos que lo aceptasen. Lo cual le llevará varios meses.

          Si bien no enteramente carente de fines políticos (no podía ser de otra manera, vista la fuerte rivalidad franco-británica del momento), el largo periplo que ahora se disponía a emprender Bougainville presentaba el rasgo original de que ya no revestía designios coloniales en su esencial carácter, como venía siendo el caso en los siglos XVI y XVII, sino científicos.

A “La Boudeuse” se le unirá la flûte ”L’Étoile” (una urca de transporte), partida de Rochefort (Charente) ocho semanas después. Y en la expedición, compuesta de 330 hombres, iban varios científicos con sus instrumentos y cajas de herramientas,, como el joven ingeniero Charles Routier de Romainville, encargado de la cartografía (que abandonará la expedición llegados a “l’Isle de France”, hoy Mauricio), el astrónomo Pierre-Antoine Véron (que acabará determinando la anchura exacta del Océano Pacífico), y el reputado biólogo y naturalista Philippe Commerson (además de algún personaje relevante como el por entonces joven Charles-Henri de Nassau-Siegen, francés de nacimiento y por parte de madre.

Estrecho de Magallanes, con la ruta seguida allí, según “Voyage…”

          El 6 de diciembre alcanzaba Tierra de Fuego, donde la expedición se detiene un momento para examinar a aquellos patagones que los europeos tenían entonces por casi gigantes, y, tras 54 días de reconocimientos por el estrecho de Magallanes se adentra, rumbo a lo desconocido, en el enorme Pacífico -ese océano de 166 millones de km2– y llega al extenso archipiélago de Tuamotu (aguas por donde ya navegara el portugués Pedro Fernandes de Queirós al servicio de España a principios del siglo XVII). Y, en los primeros días de abril de 1768, redescubre Tahití (isla ya descubierta para los europeos por el británico Samuel Wallis el año anterior, a la que había denominado “isla del rey George”). Las descripciones que Bougainville transmitirá de este “jardin d’Eden”, de esta “nouvelle Cythère” como él llama a la isla inicialmente, y de sus habitantes -todo belleza, sencillez y ausencia del sentido de “propiedad”-, difundirán el mito de ese buen salvaje que va a propagar ahora la Francia de la Ilustración. Diderot va a comparar aquella tierra con un paraíso terrestre.

[…]  

La plupart de ces nymphes étaient nues […]. Je le demande : comment retenir au travail, au milieu d’un spectacle pareil, quatre cents Français, jeunes marins, et qui depuis six mois n’avaient point vu de femmes ? Malgré toutes les précautions que nous pûmes prendre, il entra à bord une jeune fille, qui vint sur le gaillard d’arrière se placer à une des écoutilles qui sont au-dessus du cabestan […]. La jeune fille laissa tomber négligemment un pagne qui la couvrait, et parut aux yeux de tous telle que Vénus se fit voir au berger phrygien […]. Matelots et soldats s’empressaient pour parvenir à l’écoutille…

Louis-Antoine de Bougainville, Voyage autour du monde par la frégate du Roi “La Boudeuse” et la flûte “L’Étoile”, 1771.

[…] 

La mayor parte de aquella ninfas iban desnudas […] Y pregunto: ¿cómo retener en su trabajo, en medio de semejante espectáculo, a cuatrocientos franceses, jovenes marinos que desde hacía seis meses no habían visto mujeres? A pesar de todas las precauciones que pudimos tomar, consiguió subir a bordo una muchacha que vino sobre el alcázar a colocarse en una de las escotillas por encima del cabrestante […].La muchacha dejó caer con negligencia un taparrabos que la cubría y se mostró a la vista de todos como Venus se dejó ver al pastor frigio […]. Marineros y soldados se apresuraban por llegar hasta la escotilla…

Indígena de la Patagonia (ilustración de “Voyage…”). BnF

          Tras una semana en Tahití vuelven a poner rumbo Oeste -llevando a bordo a un joven tahitiano Ahutoru, empeñado en querer seguir a aquellos europeos-, iniciando el que será probablemente tramo más penoso de su largo viaje, con tempestades, esporádicos enfrentamientos con los nativos, escasez de alimentos a bordo y un inicio de escorbuto -apenas controlable con la caza de ratas del navío y que se podrá atajar cuando acaben llegando a las factorías holandesas, las Molucas y Batavia-. No de agua, sin embargo, habiendo mostrado su eficacia la retorta o alambique de a bordo.

Y llegan esos hombres al archipiélago de las Samoa (primeros de mayo de 1768), y a Nuevas Hebridas (ya descubierta la isla Espíritu Santo en 1606 por Queirós), antes de redescubrir las islas Salomón (descubiertas ya en el siglo XVI por el español Álvaro de Mendaña y Neira que aquí morirá de malaria), la mayor de las cuales llevará el nombre de Bougainville, y de llegar luego a las Molucas, el 1 de septiembre siguiente, donde van a hacer nuevo acopio de víveres.

Después de haber explorado aguas desconocidas u olvidadas para los europeos, “La Boudeuse” entraba en Saint-Malo el 16 de marzo de 1769, después de dos años y cuatro meses de ausencia,  y “L’Ëtoile” lo hacía en el arsenal de Rochefort el 24 de abril siguiente, habiendo perdido apenas una decena de hombres, aunque con un bagaje científico y estratégico menor del esperado, como no fuese el importante paso adelante en el conocimiento de aquella inmensa y desconocida Oceanía.

          Pero aquella larga expedición, relatada magníficamente y publicada en mayo de 1771, dos años después de su llegada y a partir de su cuaderno de bitácora, bajo el título de “Voyage autour du monde” (con dibujos y cartografía de Romainville), será acogido con gran éxito editorial en toda la Europa ilustrada; además de influir notablemente en la evolución de la literatura y en la sensibilidad de los años siguientes, dará testimonio de la agudeza del sentido crítico de Bougainville y de la fineza de sus análisis; y sus descripciones botánicas vendrán a enriquecer los conocimientos de su época en la materia (ha dejado su nombre a un arbusto ornamental, la “bougainvillée”, buganvilla, que Commerson quiso darle en su honor, y que el naturalista encontró en el Brasil).

Itinerario y desarrollo del periplo de Bougainville - Original

Y su éxito venía a dar testimonio igualmente del progreso que venían conociendo las técnicas de navegación en el lapso de un siglo.

          A  partir del “Voyage autour du monde”, Diderot hará dialogar ficticiamente al tahitiano Orou con el capellán católico de “La Boudeuse”, en su “Supplément au voyage de Bougainville” de 1772, planteando allí el problema del colonialismo, haciendo la apología del estado de naturaleza y ensalzando el polinesio las relaciones “naturales” del amor libre, al margen de cualquier sanción civil y constatable que el propio autor tendrá el sentido común de no llevar hasta el final: Vale más atenerse a las leyes de su país –concluirá Diderot curándose en salud-, en vez de intentar ser sabio entre los locos.

Itinerario y desarrollo del periplo de Bougainville

 Y de su diálogo entre “l’état policé” y “l’état de nature”, sólo sacaba el filósofo relativismo y escepticismo: “À tout prendre, les hommes sont d’autant plus malheureux et méchants qu’ils sont plus civilisés” (todo bien pesado, cuanto más civilizados son los hombres, más desgraciados y malos son). Rousseau no dirá otra cosa.

          Después de diciembre de 1779, Bougainville retoma el servicio como militar, ¡Y encuentra, finalmente, tiempo para casarse a sus 52 años! Fue en Brest, aquel 25 de enero de 1781, y era la novia la joven de 22 años Marie Josephine Flore de Longchamp Montendre, hija de un capitán de navío, con la que tendra cuatro hijos: Hyacinthe Yves (1781-1846, que será politécnico y brillante marino como su padre), Armand (1785-1801, muerto ahogado, a la edad de 16 años), Jean-Baptiste (1788-1861, que será coronel de caballería), y Adolphe-Louis (1796-1854).

          Participa en la guerra de independencia americana como jefe de escuadra, comandando seis navíos; pero, considerado responsable de la derrota infligida por Alexander Hood en la batalla de los Santos (des Saintes), en el mar Caribe, entre el 9 y el 12 de abril de 1782, Bougainville será acusado por su almirante el conde De Grasses, de haberse retirado prematuramente del combate, y hubo de comparecer en Lorient ante un tribunal militar. Así parecía terminar su carrera militar. Tenía entonces 53 años.

          En 1788, la familia Bougainville dejaba Bretaña para instalarse en París.

Era el año en que, de las lejanas aguas del Pacífico, había dejado de llegar a Francia toda noticia del navegante Lapérouse.

          Y a Louis-Antoine de Bougainville se le ve aún, ya en plena Revolución, mandando la escuadra de Brest y declarándose fiel al rey constitucional Luis XVI (lo que le costará sufrir prisión durante unos meses durante el Terror, hasta la caída de Robespierre), para consagrarse luego a sus investigaciones científicas; y en 1796 era recibido en el Institut –que había sustituido ahora a las tradicionales academias-.

Napoleón, ya en el poder, le distinguirá particularente: será senador en 1799, Gran Oficial de la Legión de Honor en 1804, y conde del Imperio en 1808; y presidirá el consejo de guerra que juzgará a los responsables de Trafalgar, ya Villeneuve prisionero de los ingleses.

           Afectado por la disentería y viudo ya, el conde de Bougainville moría en París el 31 de agosto de 1811, a la edad de 82 años. Su corazón fue depositado bajo una columna votiva en el cementerio del Calvario en Montmartre, junto a los cuerpos de su segundo hijo Armand y de su esposa Marie Josèphe Flore, fallecida cinco años atrás. Y su cuerpo trasladado unos días después al Panthéon de hombres ilustres donde hoy reposa

APUNTE BIBLIOGRÁFICO

BOUGAINVILLE, Luis-Antoine: Voyage de Bougainville autour du monde par la frégate du roi “La Boudeuse” et la flûte “L’Étoile”, en 1766, 1767, 1768 et 1769; París, Saillant et Nyons, 1771, in-4º; numerosas publicaciones posteriores.
ALLEN, Olivier E.: Les explorateurs du Pacifique (trad. del ingles);  Ed. Time-Life, 1985 y otras.
BOISSEL, Thierry: Bougainville ou l’Homme de l’univers; París, O. Orban, 1991.
CAZAUX, Yves: Dans le sillage de Bougainville et de La Pérouse; París, A. Michel, 1995.
LE BRUN, Dominique: Bougainville; París, Gallimard, 2014 y Tallandier, 2019; luego: Bougainville, l’histoire secrète…; Omnibus,  2019.
MARTIN-ALLANIC, Jean-Étienne: Bougainville navigateur et les découvertes de son temps; París, Presses Universitaires de France, 1964 (2 vols. in-8º).
MONTBRAHAN, Richard de –: Bougainville ou L’étoile des Lumières; EDM  Éd., 2012.
TAILLEMITE, Étienne: Bougainville; París, Perrin, 2011.   
TOUCHARD, Michel-Claude: Les voyages de Bougainville; Papeete, Éditions du Pacifique, y París, A. Michel, 1974.
VIVEZ, François: Autour du monde sous les ordres de Bougainville; La Rochelle, La Découvrance éd., 2006.
WAGGAMAN, Béatrice Elisabeth: Le voyage autour deu monde de Bougainville: droit et
imaginaire
; Presses Universaitaires de Nancy, 1992.

En español:

BOUGAINVILLE, Louis-Antoine: Viaje alrededor del mundo, con la fragata Boudeuse y la urca Étoile; Barcelona, Laertes, 2019
ALLEN, E., Olivier: Los navegantes del Pacífico; Folio, cop. 1996.